Examen parcial 2013 – I

Buenos días alumnos de Sociología del Trabajo

Como hemos acordado, deben ustedes abordar la siguiente tarea.

A partir de la lectura del capítulo 4 “Trabajo” (del que ya disponen) de la obra de Bauman:  “Modernidad liquida” y la revisión de la entrevista disponible en este mismo sitio, se trata de elaborar un ensayo sobre la interesantísma aportación de este sociólogo a la comprensión de la evolución del mundo del trabajo en nuestro tiempo.

Teoría Sociológica Contemporanea. Entrevista a Zygmun Bauman

Elabore su ensayo (máximo 5 páginas, mínimo 2) y publíquelo en este sitio por el mismo procedimiento que ya conoce. Igualmente prepare una versión impresa del trabajo realizado.

Deseo que disfruten de la tarea y consigan realizar interesantes reflexiones. Si lo desean pueden trabajar en parejas.

Preparen igualmente una exposición que será presentada la semana siguiente (martes) al examen por sorteo. Quiere esto decir que con todos los alumnos presentes, realizaremos un sorteo y 4 alumnos o parejas de alumnos, expondrán sus aportes al salón de clases. La participación en esa fase presencial y oral del examen, es obligatoria ( todos los concurrentes pueden ser llamados a la sustentación de su aporte, dependerá  del sorteo).

Atentamente

Luis Miguel Arias
Profesor de Sociología del Trabajo

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21 comentarios en “Examen parcial 2013 – I

  1. I.- Elaborar un ensayo sobre la interesantísma aportación de este sociólogo a la comprensión de la evolución del mundo del trabajo en nuestro tiempo.

    Unos de sus principales aciertos de Bauman, es haberle dado nombre a la realidad que estamos viviendo en estos momentos. De un mundo sólido, de seguridades y certezas, hemos pasado a un mundo que él (Bauman) llama líquido.
    Pues me pregunto ¿Estamos condenados a vivir de la inseguridad, de la fragilidad, de lo momentáneo, de lo transitorio?
    El autor de este interesante texto nos responde que: Si, por eso habla de liquidez, porque sustancias liquidas son aquellas que tienen dificultades para conservar su forma, se requiere mucha presión, mucha fuerza para mantenerlas compactas, como murallas de concreto. De lo contrario cambiarían su forma, bajo la influencia de fuerzas muy visibles.

    Esto es exactamente lo que está pasando con estos sistemas que supuestamente estaban establecidos muy firmemente, me refiero a estructuras institucionales que originalmente se encontraban especialmente arraigadas en el sistema. Y con el curso del tiempo resultaron ser muy fugaces, transitorias tal como lo señala su pregunta. Cambiaron de forma inesperadamente, sin advertencia previa. El problema con la realidad líquida es que es tan difícil pronosticar ¿Cómo se desarrollará y reaccionará nuevas situaciones, crisis y dilemas de confianza?

    Y como sabemos tan poco como yo, nos sentimos impotentes. Si uno no es capaz de pronosticar cómo las cosas evolucionarán.. ,no puede tomar medidas de precaución. Entonces no se puede defender, prepararse, los hechos nos toman por sorpresa. Por ejemplo en este mismo momento en que estamos hablando, las personas más importantes, más influyente en el mundo, están luchando con la idea de cómo reaccionar, a algo que paso inesperadamente como la crisis.

    Intentaron aplicar medidas muy inusuales, poco ortodoxas para arreglar la situación, pero hasta ahora nada funciona.
    El devente se reúne en Inglaterra para hablar del tema, pero la gente que vino estaba muy dividida, no existe una idea unánime para arreglar la catástrofe que nos ha alcanzado.

    Y no solo eso, no hay ningún consenso de su real proyección, cuánto tiempo durará, cuál será la extensión del plaño. En EEUU. , en América Latina, en España, en Gran Bretaña, Alemania, Francia, cosas insospechadas acontecen en todas partes, y para colmo de la ignorancia tenemos al irritante elemento de ser imponentísimo de sentir que podemos hacer muy poco o nada.

    Es una presentación muy dramática de algo que está muy profundamente arraigado en nuestra de vivir la vida hoy en día, por eso se llama la modernidad líquida. Es como si todo estuviera patas arriba comparado con la situación hace 150 o 200 años, o de la modernidad sólida, cuando todo parecía más duradero, más perdurable, mucho más sólida. Ahora gente de 30 o 40 años, no tiene ni idea lo que va pasar con ellos, cuando tenga 60 o 70 años.
    La planificación del futuro desafía nuestros hábitos y costumbres, las capacidades que aprendimos para superar los escoyos del camino. Por eso la impresión general es que día tras día, permanentemente estamos en una encrucijada, hay muchos caminos hacia diferentes direcciones y no sabemos muy bien que sendero transitamos.

    Las metáforas de las que hace uso Bauman para acercarnos a lo que denomina “modernidad” comparándola con las cualidades propias de los elementos líquidos rompen con muchos esquemas establecidos hasta entonces acerca de qué era lo que se entendía por tal concepto. Atiende así a señalar posturas de diversa índole dispuestas a justificar la necesidad de mantener posicionamientos que en teoría explican la necesidad de aplicar cambios considerados necesarios en la sociedad, en la realidad social de la que todos somos partícipes, a fin de acabar con elementos que se antojan anticuados o que no han permitido ningún tipo de duda (por su consecuente riesgo de tropezar con la posibilidad de perder la vida en el intento o de ser severamente castigado) y que han permanecido estáticos, inertes, al paso del tiempo.

    Paradójicamente, algunos puntos de vista refuerzan más aunque no sea su intención última (muchos pensaban entonces que lo más conveniente o “avanzado” se acercaba a sus correspondientes propuestas) la cualidad estática hacia la que Bauman dirige sus palabras. Resalto que, obviamente, porque los contextos sociales previos al actual requerían de medidas y perspectivas diferentes. El racionalismo weberiano que gira en torno a las funciones del Estado acogiéndose a principios comunitarios, las bases del marxismo que exaltaban la libertad (libertad en cierta medida, se entiende; la idea de no depender de nadie queda atrás si ya Marx señalaba la mutua dependencia de los propietarios y el proletariado para producir bienes), etc.

    No defiende el cambio por el cambio, lo que hace es resaltar que en la medida en que la sociedad se tiene que adaptar a los nuevos tiempos se vuelve necesario crear artefactos, funciones, que se acojan a dichas circunstancias. Ya se habían hecho patentes en la rama “sólida” de la modernidad las intervenciones estatales o ajenas que no hagan más que abogar por los intereses de los poderoso, el capitalismo en su pura esencia, la obsesión por el desarrollo (de un tercio del planeta, claro está, en detrimento del resto del mundo), poniendo los valores y tradiciones exagerados, a la idea de que todo lo que venga de la mano de este crecimiento desproporcionado y desmesurado viene acompañado de progreso (de nuevo vuelvo a señalar ¿el progreso del que se beneficiarán quiénes realmente?)

    A sus ojos, por ese lado las estructuras en las que se sostiene la sociedad se han ido volviendo arcaicas y desfasadas. Bauman respalda que las clases sociales no han desaparecido ni se han venido abajo. En todo caso la cristalización que generalmente las ha caracterizado ha sucumbido a una mayor flexibilidad de las mismas, y la “modernidad líquida” que se ha presentado y asentado en nuestras vidas tiene básicamente como punto de apoyo principal el ámbito económico. En este aspecto, la privatización juega un papel elemental y antes o después acaba por forzar que los estados se expongan a un fuerte proceso de globalización sin posibilidad de echarse atrás. Es evidente que dentro de los límites se pueden tomar medidas locales, particulares, pero la repercusión que tiene el exterior en los distintos ámbitos que conforman la vida diaria de los individuos a nivel social es más que evidente.

    Y más si comprobamos que el poder tener cierta capacidad de decisión en lo que concierne a tomar medidas que resulten beneficiosas a dicho estado va de la mano de que tenga o no cierta repercusión económica (que sea una potencia o no, la calidad de vida, etc.), de que sea un estado fuerte o un estado pobre (menguando y cayendo prácticamente a cero las posibilidades de éstos últimos de poder desarrollar acciones que pudieran ser más que sea relativamente significativas y prometedoras para su futuro)

    Las limitaciones acaban formando parte de la vida de los individuos de cara a su capacidad de elección (y no solo así, sino también en lo laboral; no hay más que ver que los contratos basura están a la orden del día), independientemente de que se haya pretendido transmitir la existencia de una libertad jurídica que garantiza contar con cierta capacidad de movimiento y de poder tomar sus propias decisiones a la hora de conformarse como personas. Nuestra vida está guiada por nuestras (falsas) elecciones en cuestión de gustos (artificiales, porque elegimos en base a lo que se nos ofrece y no por lo que realmente queremos). Todo lo que realizamos en nuestro día a día está permeado por la obsesión por lo novedoso, por lo movedizo, por todo lo que resulta volátil. Las élites no han dejado de estar presentes: han sabido adaptarse a lo venidero para afianzar lo más plenamente posible su posición en un mundo cada vez más economizado y ceñido a la idea de vivir pensando en “lo que está por venir”, en un desasosiego constante.

    La utopía de “luchar por cambiar el mundo” y hacer de éste “un lugar mejor” toma cada vez más fuerza, sólo que en lo que se refiere a cómo se le denomina: como máxima del término mismo de “utopía” ¿Cambios? Los ha habido, vivimos en una situación de cambio constante porque se nos ha creado esa necesidad de estar constantemente buscando la novedad ¿un lugar mejor? Para mí sí, por ejemplo. Decir lo contrario sería hipócrita. La diferencia principal entre yo y una persona que viva en la más absoluta pobreza es haber nacido aquí o allá. Evidentemente, está el que me haya preparado para poder tener un puesto de trabajo (suprimiré por lo pronto lo de estable por más que sea a lo que todos aspiremos) y hasta eso es otra muestra clara de esta “modernidad líquida”: se nos vende la idea de que somos el resultado de nuestras propias acciones (cada cual de las suyas), de nuestro propio esfuerzo, y quien no está donde estoy yo es simplemente porque no se ha entregado lo suficiente para conseguirlo.

    CONCLUSIONES:

    “…La modernidad líquida es una figura del cambio y de la transitoriedad: “los sólidos conservan su forma y persisten en el tiempo: duran, mientras que los líquidos son informes y se transforman constantemente: fluyen. Como la desregulación, la flexibilización o la liberalización de los mercados”

    El libro modernidad líquida de Bauman, nos muestra el cambio constante de la sociedad, así como de los personajes en la que en ella intervienen pues intenta dar cuenta de la precariedad de los vínculos humanos en una sociedad individualista y privatizada, marcada por el carácter transitorio y volátil de sus relaciones. El amor se hace flotante, sin responsabilidad hacia el otro, nos encontramos en una sociedad siempre cambiante e incierta y cada vez más imprevisible, es la decadencia del Estado del bienestar.

    La modernidad líquida es un tiempo sin certezas, donde los hombres se encuentran con la obligación de ser libres asumiendo los miedos y angustias existenciales que tal libertad comporta; la cultura laboral de la flexibilidad arruina la previsión de futuro.

    Por lo que respecta al documental denominado “La pesadilla de Darwin” nos muestra a una África olvidada de la humanidad, toda vez que ha servido como despensa y vertedero de las potencias de Occidente que la han sumergido en un pozo de pobreza, guerra, corrupción y marginalidad. La imagen que devuelve el espejo inevitablemente molesto del “subdesarrollo” no podría ser más nítida: es la falta de escrúpulos de aquellos que continúan despojando a los más débiles a través de un nuevo orden de colonialismo, pero también la complicidad de los que la aprueban y la indiferencia de quienes, finalmente, apartan la mirada hacia otro lado. Finalmente es de mencionar que el Primer Mundo vive bien gracias a que en el Tercer Mundo se vive muy mal.

    APRECIACIÓN CRÍTICA

    Después haber visualizado el vídeo de la entrevista a Bauman: crítica como llamado al cambio y luego de leer una parte (Trabajo) del libro de Modernidad líquida – Zygmunt Bauman, puedo decir, que Bauman considera la modernidad liquida como representación de cambios y transitoriedad. A través de la metáfora de lo que se considera solido o líquido, nos da a entender que la época de aquello que dura y se conserva en el tiempo como el capitalismo industrial y el Estado-nación se ha ido derritiendo permitiendo el surgimiento de una modernidad liquida donde la realidad social y las interacciones que en esta se dan son fluidas e inestables.

    Pues bien, la caracterización de la modernidad como un “tiempo líquido” -expresión de Zygmunt Bauman- da cuenta del tránsito de una modernidad “sólida” (estable, repetitiva) a una “líquida” (flexible, voluble), en la que los modelos y estructuras sociales ya no perduran lo suficiente como para enraizarse y gobernar las costumbres de los ciudadanos y en el que, sin darnos cuenta, hemos ido sufriendo transformaciones y pérdidas como el de “la duración del mundo”; vivimos bajo el imperio de la caducidad y la seducción en el que el verdadero “Estado” es el dinero. Donde se renuncia a la memoria como condición de un tiempo post histórico. La modernidad líquida esta dominada por una inestabilidad asociada a la desaparición de los referentes a los que anclar nuestras certezas.

    La incertidumbre en que vivimos se corresponde a transformaciones como el debilitamiento de los sistemas de seguridad que protegían al individuo y la renuncia a la planificación de largo plazo: el olvido y el desarraigo afectivo se presentan como condición del éxito. Esta nueva (in)sensibilidad exige a los individuos flexibilidad, fragmentación y compartir intereses y afectos, se debe estar siempre bien dispuesto a cambiar de tácticas, a abandonar compromisos y lealtades.

    Lo “líquido” de la modernidad se refiere a la conclusión de una etapa de “incrustación” de los individuos en estructuras “sólidas”, como el régimen de producción industrial o las instituciones democráticas, que tenían fuertes raíces territoriales. La apropiación del territorio ha pasado de ser un recurso a ser un lastre, debido a sus efectos adversos sobre los dominadores: su inmovilización, al ligarlos a las inacabables y engorrosas responsabilidades que inevitablemente entraña la administración de un territorio.

  2. BAUMAN MODERNIDAD LIQUIDA
    TRABAJO
    ALUMNAS HERRERA CELESTINO MARIBEL Y TORRES TARAZONA, BRIGITE

    La confianza en uno mismo propia de la modernidad le dio a la eterna curiosidad humana acerca del futuro un cariz totalmente nuevo. El futuro era una creación del trabajo, y el trabajo era la fuente de toda creación. Pierre Bourdieu considera que para dominar el futuro uno necesita controlar el presente. El progreso y la confianza: El más profundo y quizás único significado de progreso está construido a partir de la conjunción de dos creencias íntimamente ligadas que “el tiempo está de nuestra parte y que somos nosotros quienes hacemos que las cosas sucedan Es la historia una marcha hacia una vida mejor y más feliz Cómo lo sabríamos La única evidencia por la que guiarse es el papel que juegan la memoria y la imaginación, y lo que las conecta o separa es la confianza en uno mismo o su ausencia.

    Hoy viajamos sin una idea de destino que nos guíe. Ni buscamos una sociedad mejor ni sabemos con certeza qué elemento de la sociedad en la que vivimos nos hace indiferentes y nos impulsa a escapar. La condición humana de la modernidad líquida o en el capitalismo liviano ha exaltado aún más ese modo de vida: el progreso ya no es una medida temporal, algo provisorio, que conducirá finalmente a un estado de perfección, sino un desafío y una necesidad perpetuos y quizás interminables, verdadero significado de “sentirse vivo y bien”. El progreso ha sido individualizado; desregulado y privatizado. Está desregulado porque la oferta de opciones para “mejorar” las realidades presentes es muy diversa. Y está privatizado porque el mejoramiento ya no es una empresa colectiva sino individual: se espera que los hombres y mujeres individuales usen, por sí mismos e individualmente, su propio ingenio, recursos y laboriosidad para elevar su condición a otra más satisfactoria y dejar atrás todo aquello de su condición presente que les repugne.-
    El trabajo se ha ganado con justicia una función clave, incluso decisiva, en la moderna aspiración a subordinar, doblegar y colonizar el futuro para remplazar el caos por el orden, y la contingencia por una secuencia predecible (y por lo tanto controlable) de acontecimientos. Se han atribuido al trabajo muchas virtudes y efectos benéficos, incremento de la riqueza, y eliminación de la pobreza; en cada uno de los méritos que se le asigna subyace su contribución a poner a la especia humana a cargo de su propio destino.

    Considerar al trabajo como “condición natural” del ser humano y la inactividad como anormalidad; culpar de la pobreza, la miseria, la privación y la depravación existentes al alejamiento de esa condición natural; clasificar a los hombres y mujeres de acuerdo con el supuesto valor del aporte de su trabajo a la labor de toda la especie y atribuir al trabajo una función primordial entre las actividades humanas, la de conducir a la auto superación moral y a la elevación de todos los niveles éticos de la sociedad. Los planes para el futuro tienden a ser transitorios, versátiles y volubles, sin un alcance que exceda el de las próximas jugadas. Cuando menos control tenemos del presente, menos abarcadora será la planificación del futuro. La franja de tiempo llamada “futura” se acorta. La continuidad ya no es más un indicador de perfeccionamiento. En este mundo inexorablemente laberíntico, el trabajo humano, así como el resto de la vida humana, está partido en episodios cerrados en sí mismos.

    Lo que cuenta son los efectos inmediatos de cada jugada y los efectos deben ser aptos para su consumo también inmediato. El “trabajo” ya no puede ofrecer un huso seguro en el cual enrollar y fijar definiciones del yo, identidades y proyectos de vida. Tampoco puede ser pensado como fundamento ético de la sociedad, ni como eje ético de la vida individual. El trabajo ha adquirido un significado mayormente estético. Se espera que resulte gratificante por y en sí mismo, y no por sus genuinos o supuestos efectos sobre nuestros hermanos y hermanas de la humanidad, y menos aún sobre el bienestar de las generaciones futuras.

    Sólo unas pocas personas pueden reclamar el privilegio, el honor y el prestigio de realizar un trabajo que sea de importancia y beneficio para el bien común. Ya casi nunca se considera que el trabajo “ennoblezca”. El ascenso y la caída de la mano de obra: El primer uso de “mano de obra” como “esfuerzo orientado al abastecimiento de las necesidades materiales de la comunidad” está fechado en 1776. Un siglo más tarde, llegó a significar además “el cuerpo total de trabajadores y operarios” que toman parte de esa producción, y poco después también incluyó a los sindicatos y demás organismos que unieron ambos significados. La nueva desigualdad global y el aplomo y sentimiento de superioridad consiguientes tan espectaculares como inéditos: se necesitaron nuevos conceptos, nuevos marcos cognitivos que permitieron captar y asimilar intelectualmente esa nueva realidad. No es casual que estos nuevos conceptos hayan sido acuñados en Escocia, un país que se encontraba a la vez dentro y fuera del torbellino del furor industrial, física y psicológicamente cercano al país que se transformaría en el epicentro del orden industrial emergente, pero que se mantuvo durante una época relativamente inmune a su impacto económico y cultural. El punto de partido de la “gran transformación” que dio nacimiento al nuevo orden industrial fue el divorcio entre los obreros y las fuentes de sustento.

    LA PRODUCCIÓN Y EL INTERCAMBIO.
    La mano de obra fuera considerada meramente una materia prima y tratada como tal. El divorcio entre las actividades productivas y el resto de los objeticos de la vida permitió que el “esfuerzo físico y mental” se cristalizara bajo la forma de n fenómeno en sí mismo. De no haberse producido esa desconexión, habría sido prácticamente imposible que la idea del trabajo se separar mentalmente de la “totalidad” a la que naturalmente pertenecía. A los testigos más esclarecidos de la época les pareció que la nueva inactividad y el desarraigo de los obreros eran indicadores de una emancipación de la mano de obra. Tanto los pensadores como los hombres de acción orientaban sus esfuerzos hacia un mismo objetivo: la construcción de un nuevo orden.

    La libertad recientemente descubierta debía ser aplicada de conseguir una metódica rutina futura. Ese orden debía ser macizo, sólido, tallado en piedra o forjado en acero: pensado para durar. La modernidad sólida era también, de hecho, la época del capitalismo pesado del vínculo entre el capital y mano de obra fortalecido por su compromiso mutuo-. La supervivencia de los trabajadores dependía de que fueran contratados; la reproducción y el crecimiento del capital dependían de esa contratación. Lo que puso al capital y al trabajo frente a frente y los unió fue la relación de comprar y vender; para seguir con vida, cada una de las partes debió mantenerse en forma para esa transacción. Los “intereses creados” de cada uno consistían en que la contraparte se mantuviera en forma

    La mentalidad “a largo plazo” se correspondía con una expectativa fruto de la experiencia, y era esa experiencia la que corroboraba que los destinos respectivos de las personas que compran trabajo y los de aquellas que lo venden estarían íntima e inseparablemente ligados durante mucho tiempo todavía, por lo tanto encontrar una forma de convivencia soportable era tan importante “para el interés de todos” como lo es la negociación de reglas equitativas de vecindad entre los propietarios de las casas de un mismo barrio. Esa estabilidad hizo posible el conflicto para bien o para mal, los antagonistas estaban atados el uno al otro por su dependencia mutua. Mientras se propuso que la convivencia estaba destinada a durar, sus normas fueron objetivo de intensas negociaciones, a veces de rencores, choques y peleas y otras veces de tregua y compromiso. En la actualidad las cosas han cambiado, y el ingrediente crucial de este cambio multifacético es la nueva mentalidad “a corto plazo” que vino a remplazar la mentalidad “a largo plazo La “flexibilidad” es el eslogan de la época. La vida laboral está plagada de incertidumbre. Del matrimonio a la convivencia: La incertidumbre actual es una poderosa fuerza de individualización. Como no es posible saber quién despertará mañana en qué facción, el concepto de “interés común” se vuelve cada vez más nebuloso y pierde todo valor pragmático. Los miedos, las ansiedades y aflicciones contemporáneas deben ser sufridos en soledad.

    No se suman, no se acumulan hasta convertirse en una “causa común”.-
    Cuando el empleo de la mano de obra se ha vuelto precario y transitorio y ha sido despojado de toda perspectiva firme, la lealtad mutua y el compromiso tienen pocas posibilidades de brotar y echar raíces. Hoy existen pocos incentivos para interesarse de manera seria y crítica por la importancia de los emprendimientos colectivos y otros asuntos afines que, de todos modos también tienen un carácter efímero.-
    Si permanecer juntos era el resultado del acuerdo recíproco y del compromiso mutuo, el desprendimiento es unilateral: uno de los términos de la ecuación ha adquirido una autonomía que probablemente siempre haya deseado en secreto pero que nunca se había atrevido a esbozar seriamente. El capital se soltó de la dependencia que lo ataba al trabajo gracias a una libertad de movimientos impensable. Esa dependencia no es completa, y el capital no es todavía volátil como le gustaría e intenta ser por todos los medios a su alcance.

    Los factores territoriales todavía deben ser tomados en cuenta y el “fastidioso poder” de los gobiernos locales todavía puede imponer molestas restricciones a la libertad de movimientos del capital. Pero el capital se ha vuelto extraterritorial, liviano, desahogado y desarraigado a niveles inauditos. Ese nuevo atributo a la volatilidad ha hecho que todo compromiso, en especial los compromisos estables, se vuelva superfluo y desaconsejable a la vez: una vez asumidos, esos compromisos podrían entorpecernos el movimiento y privarnos de la tan anhelada competitividad, coartando a priori nuestras posibilidades de aumentar nuestra productividad. La velocidad de movimiento se ha trasformado actualmente en un factor de estratificación social trascendente, quizá primordial, y un rasgo jerárquico de dominación. La principal fuente de ganancias son las ideas y no los objetos materiales.

    Las ideas se producen sólo una vez, y luego siguen generando riqueza en función del número de compradores/clientes/consumidores. Cuando se intenta que una idea sea rentable, el objeto de la competencia son los que consumen y no los que producen. Sólo en esta esfera se puede hablar con sensatez de “compromiso mutuo”.

    EL CAPITAL DEPENDE, PARA SU COMPETITIVIDAD, EFECTIVIDAD Y RENTABILIDAD, DE LOS CONSUMIDORES

    Las personas actualmente insertas en la actividad económica pueden ser divididas en cuatro grandes categorías.

    * Los “manipuladores de símbolos”, gente que inventa las ideas y los modos de hacerlas deseables y atractivas para el mercado.

    * Los encargados de la reproducción del trabajo: educadores y diversos funcionarios del Estado benefactor.

    * Las personas que se ocupan de brindar “servicios personales” que requieren un encuentro cara a cara co n los destinatarios del servicio prestado; los vendedores de productos y los que generan el deseo por esos productos.

    * El “sustrato social” del movimiento del trabajo: “trabajadores rutinarios”, atados a la cadena de montaje o a redes de computadoras y dispositivos electrónicos automatizados a la manera de controladores de terminales.

    Estos son los más fáciles de remplazar y poseen pocas cualidades que hagan que sus empleadores quieran retenerlos a toda costa. Suelen ser reacios a promover lealtad a sus puestos o a inscribir sus propios objetivos de vida en el marco de su futuro laboral.

  3. BAUMAN MODERNIDAD LIQUIDA
    ELTRABAJO
    Primer examen parcial
    Alminagorda Quispe Robert

    El progreso no representa ninguna cualidad de la historia sino la confianza del presente en sí mismo, donde el tiempo esta de nuestra parte y somos nosotros quienes hacemos que las cosas sucedan. Sin embargo la confianza en uno mismo como sustento del progreso está en declive.

    Por un lado por la falta de agentes motivadores que se muevan al ritmo de la modernidad liquida. Los que están se encuentran estancos en sus posiciones, como los encontró esta época. Por otro, dentro de la posibilidad de existencia de estos agentes capaces de mover el mundo, resulta poco claro que es lo que tiene que hacer para generarlo, por la voracidad y velocidad característicos de la modernidad actual.

    Lo que hacen los hombres y mujeres en la modernidad es una tarea, no algo dado, y una tarea siempre incompleta que reclama cuidados y esfuerzos renovados. El progreso ya no es una medida temporal, algo provisorio, sino un desafío y una necesidad perpetua. Se ha individualizado. La viabilidad del progreso, como tarea individual y destino de la especie humana es ante todo el control del individuo sobre su propio presente. Y es este sentido donde el trabajo ha sido elevado a la categoría valorativa máxima en los tiempos modernos.

    Sin embargo, el punto de partida de la gran transformación que generó el nuevo orden industrial fue la separación entre los obreros y la fuente de trabajo. De no haberse producido esa desconexión habría sido casi imposible pensar que la idea del trabajo se separara de la totalidad a la que naturalmente pertenecía y se transformara en un objeto autónomo. En la modernidad solida la supervivencia de los trabajadores dependía de que fueran contratados; la reproducción y el crecimiento del capital dependían de esa contratación. Capital y trabajo estaban unidos.

    En la actualidad las cosas han cambiado, y el punto de este cambio fue la nueva mentalidad del “corto plazo”. La flexibilidad es el slogan de la época que, aplicado al mercado, augura el fin del empleo tal y como lo conocemos. La vida laboral está plagada de incertidumbres y la incertidumbre es una fuerza poderosa de individualización.

    El capital se libero del trabajo.
    Gracias a la libertad de los movimientos. Sin embargo esa independencia no es completa. Los factores territoriales aun siguen siendo molestas restricciones de movimiento. Pero el capital se ha vuelto extra territorial y su fluidez es usada, en muchos casos, como capacidad para extorsionar a agentes locales de la política y a obligarlos a acceder a sus demandas. La única esperanza que tienen los gobiernos de que los capitales se queden radica en lograr convencerlos de que tienen la libertad de irse cuando quieran y sin previo aviso.

    Las precarias condiciones sociales y económicas entrenan a hombres y a mujeres para percibir el mundo como un recipiente lleno de objetos desechables, objetos para usar y tirar; el mundo en su conjunto, incluidos los seres humanos. Los vínculos tienden a ser tratados como objetos a ser consumidos, están sujetos a los mismos criterios de evaluación de todos los demás objetos de consumo.
    La constitución de la sociedad moderna capitalista se baso en la confianza. La confianza a uno mismo, al otro y a las instituciones. La empresa era el espacio donde se construía esa confianza. Esto ya no es así, o está dejando de serlo, ninguna persona razonable puede pensar pasar toda la vida en una empresa y viceversa.

    CONCLUSIÓN

    Luego de leer el libro, se me vino la imagen del Barcelona de Pep Guardiola. Este Barcelona rápido, con fluidez de juego, generador de espectáculo, donde ninguno es indispensable (ni siquiera Messi), donde la individualidad, aunque necesaria y evidente, en su juego genera EFICACIA y EFICIENCIA, rasgos característicos de la modernidad liquida. El futbol se adaptó a la modernidad, Bauman podría escribir al respecto. El Barcelona sería la modernidad liquida en su máximo esplendor

  4. 1 Examen Parcial Corregido :
    Pertenece: Damazo Montalvo, Marcos German

    El autor nos hace mención que como la sociedad liquida ha transformado la esencia del trabajo como bien común, a la esencia del trabajo individual. Por mis propios intereses. Aquí el trabajo como tal, tiene dos aristas, primero la de los capitales financieros que los producen a través de fábricas etc., el interés es solo como capital humano. Es decir, como el medio por el cual la materia se transformara en un bien; bien que será comprado y que rápidamente pasara a la historia por obsoleto.
    Los trabajadores son el recipiente que contiene el trabajo, y como tal lo tienen que cuidar hasta que se agote. Por otro lado, el trabajador pasa, primero de un trabajo a largo plazo, duradero y en donde se crean vínculos afectuosos con compañeros y empresa, existe una identificación y un agradecimiento; a un trabajo inmediato, en el que la durabilidad no es importante y los vínculos personales dejan de existir y solo la gratificación instantánea importa.
    Trabajo es el esfuerzo físico y mental
    La mano de obra esfuerzo físico orientado al abastecimiento de las necesidades materiales de la comunidad. Cuerpo total de trabajadores y operarios que forman parte de esa producción poco después incluyo a los sindicatos.
    De acuerdo al modernismo solido o capitalismo pesado era el vínculo entre capital y mano de obra fortalecido por su compromiso mutuo. La supervivencia de los trabajadores dependía que fueran contratados, la reproducción ye el crecimiento del capital dependían de esa contratación. Capital y trabajo estaban unidos, podríamos decir en la riqueza en la pobreza, en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte los separe.
    En la actualidad las cosas han cambiado, y el ingrediente crucial de este cambio multifacético es la mentalidad “a corto plazo” que vino a reemplazar a la mentalidad “a largo plazo”. Los matrimonios del tipo hasta que la muerte los separe están absolutamente fuera de moda y son una rareza: los compañeros ya no tienen la expectativa de permanecer juntos mucho tiempo. Por otro lado los jóvenes hoy cambian de empleo muchas veces en el transcurso de su vida laboral. Primero el trabajo está regido de contratos breves, renovables o directamente no hay, cargos que ni siquiera ofrecen seguridad, etc.
    La vida laboral en la actualidad está plagada de incertidumbre, desde los tiempos inmemorables, sin embargo hoy es asombrosamente novedoso. La incertidumbre actual es una poderosa fuerza de individualización. Divide en lugar de unir, el interés común es cada vez más nebuloso y pierde todo valor pragmático.
    Hoy el espacio del empleo se parece más a un predio para acampar, que uno visita a penas unos días y del que se puede irse en cualquier momento si las comodidades que prometían no eran tales.
    Probablemente la actual versión licuada, fluida y dispersa diseminada y desregulada de la modernidad no augure el divorcio y finalmente la ruptura de la comunicación, pero si presagia un capitalismo liviano y flotante, signado por el desprendimiento y el debilitamiento de los lazos entre capital y trabajo.
    La modernidad líquida es una figura que expresa “la realidad de la realidad” hoy en día, frente al modernismo sólido pasado, frente al optimismo y esperanzas puestos en un futuro eterno y prometedor, existentes durante la segunda mitad del siglo XX, impone la realidad líquida, donde para existir, las cosas necesitan ser volubles, flexibles para seguir existiendo. Los modelos y estructuras sociales ya no perduran lo suficiente como para enraizarse y llegar a gobernarnos cual costumbres.
    Bauman nos explica que ante la posibilidad de cambios reales, podemos reaccionar felices de la vida al sentirnos cada vez más independientes y rectores de nuestro destino, pero también, habrá quienes se sientan con miedo ante tales circunstancias.
    Los trabajadores son el recipiente que contiene el trabajo, y como tal lo tienen que cuidar hasta que se agote. Por otro lado, el trabajador pasa, primero de un trabajo a largo plazo, duradero y en donde se crean vínculos afectuosos con compañeros y empresa, existe una identificación y un agradecimiento; a un trabajo inmediato, en el que la durabilidad no es importante y los vínculos personales dejan de existir y solo la gratificación instantánea importa.
    En fin Bauman señala que inmersos en la sociedad liquida, solo podemos esperar un cambio, en mucho tiempo. No podemos cambiar en unos cuantos años lo que ha sucedido durante siglos. Eso sí, debemos tener esperanza.

  5. ENSAYO
    Elaborado por:
    VICTOR OSMAR BARDALES MAYO
    NORVIL . RUIZ FERNANDEZ DEL VII CICLO DE SOCIOLOGIA
    MODERNIDAD LIQUIDA
    Zygmunt Bauman
    Ed.FCE.2000

    En el cuarto capítulo, el autor nos explica como la sociedad liquida ha transformado la esencia del trabajo como bien común, a la esencia del trabajo individual. Por mis propios intereses. Aquí el trabajo como tal, tiene dos aristas, primero la de los capitales financieros que los producen a través de fábricas etc., el interés es solo como capital humano. Es decir, como el medio por el cual la materia se transformara en un bien; bien que será comprado y que rápidamente pasara a la historia por obsoleto.

    Los trabajadores son el recipiente que contiene el trabajo, y como tal lo tienen que cuidar hasta que se agote. Por otro lado, el trabajador pasa, primero de un trabajo a largo plazo, duradero y en donde se crean vínculos afectuosos con compañeros y empresa, existe una identificación [5] y un agradecimiento; a un trabajo inmediato, en el que la durabilidad no es importante y los vínculos personales dejan de existir y solo la gratificación instantánea importa.

    Si bien es cierto, los individuos viven en conjunto alrededor de ciudades o localidades, estos, ya se encuentran inmersos en un mecanismo del cual es muy difícil salir, una individualidad colectiva. El individuo como tal, solo puede confiar en sí mismo, ya no puede confiar en los demás, ya que su seguridad está muy por encima de intereses colectivos o mejor dicho comunitarios.

    Si a esto le agregamos, que el Estado, antes garante de la seguridad, certeza, y hasta cierto grado, libertad, ya no brinda estas garantías, entonces se da esa separación entre lo nacional, dentro del cual va inmerso el nacionalismo y el patriotismo; solo le queda tratar por si, de conseguir esa seguridad, entendida no solamente como seguridad física, sino, también como seguridad psíquica.

    Es decir, en la modernidad sólida, el individuo tenía una figura con la cual identificarse, el Estado, además de garantizarle un futuro, si no mas prometedor, por lo menos un futuro. Ahora el individuo se encuentra con que ese futuro se ha desvanecido, no tiene la seguridad de como se va a encontrar en 30, 40 o 50 años.

    En este sentido es importante señalar como el individuo al verse cooptado por esas necesidades creadas, se refugia en sí mismo para poder hacerse, de esa seguridad, evaporada entre los poderes de los mercados financieros. El concepto de Estado nación, se ofrecía como sustituto de la comunidad sólida, sin embargo la seguridad y la certidumbre, buscan un nuevo modelo en el cual basar sus expectativas.

    El Estado ha dejado de ser benefactor. Actualmente solo es un mediador entre los poderes fácticos y los individuos, va cediendo sus facultades de decisión. El Estado y la nación, van por caminos distintos en la modernidad líquida.

    Para concluir, Bauman señala que inmersos en la sociedad liquida, solo podemos esperar un cambio, en mucho tiempo. No podemos cambiar en unos cuantos años lo que ha sucedido durante siglos. Eso sí, debemos tener esperanza.

    Modernidad Liquida : se refiere al proceso por el cual el individuo tiene que pasar para poder integrarse a una sociedad cada vez más global, pero sin identidad fija
    Cada época y cada tipo de sociedad tiene sus propios problemas específicos y sus pesadillas, y crea sus propios trucos para manejar sus propios miedos y angustias. En época anteriores , la angustia aterradora y paralizante tiene sus raíces en la fluidez, la fragilidad y la inevitable incertidumbre de la posición y las perspectivas sociales.
    Hoy vemos ante este articulo la realidad sin ir más allá , lo que ha convertido el sistema económico , sea el caso de nuestro país un sistema capitalista , donde la esencia del trabajo se a convertido en bien común , donde la especialización del trabajo entra a tallar son muchos las variables que interfieren este aspecto .
    Hoy en dia se a logrado a que Los individuos sean independientes individuales , que solo piensen ellos , una empresa contrata un personal da el caso que lo comprometen con la empresa utilizando lo sentimientos los valores de la persona para que sean beneficiarios las empresa , vemos un trabajador que su jornada son 8 horas este trabaja más de 12 horas porque ¿? Porque está comprometido con la empresa , el chiste no acaba acá sino que los lineamientos de las empresa en el aspecto salarial no hay una buena remuneración también en las modalidades de contrato por planilla y Cas , mayor mente las empresas privadas en un 96% utilizan la modalidad por CAS , es renovar el contrato cada cierto mes , bimestre o trimestre estas opciones son las más comunes y más utilizadas porque no tiene un respaldo de la propia ley y también no tienen beneficios , como es el caso de modalidad por contrato , el individuo asume la consciencia psíquicamente de comprometerse con la empresa y por ende es difícil dejar de trabajar en dicha empresa , pero lo mas decepcionantes es que el propio estado no vele por el bienestar de los trabajadores sea el caso , que últimamente l estado creo el Decreto Legistativo Nº DL 22342 , donde se ve Tres décadas de abusos laborales para el sector textil y confeccionistas , será justo que el propio estado este en contra de la nación ( individuo – trabajador ) y todavía prohíbe la no sindicalización y no al derecho a huelga , esto es también el resultado del individualismo que las mismas empresas crean , individuos conformistas , sin darnos cuenta la vida también se va a privatizar o será vulnerado los derechos
    EL FUTURO DEPENDE DE NOSOTROS

  6. Profesor eh aquí el ensayo sobre “LA MODERNIDAD LIQUIDA” DE BAUMAN, trabajo que realizamos en conjunto el alumno:
    • ROJAS RODRIGUES, JEAN BRANCO
    • GUISASOLA CABRERA, BENJAMIN

    En esta lectura, nos encontramos ante la prácticamente desaparición, por un lado, de ese sentido de pertenencia social del ser humano al volverse independiente. Cuando el ser humano tiene posibilidades reales de ser individual, la sociedad ya no es aquella suma de individualidades si no el conjunto de las mismas.

    Para Bauman, la modernidad líquida, es como si la posibilidad de una modernidad fructífera y verdadera, se nos escapara de entre las manos como agua entre los dedos. Este estado físico, es aplicado a esta teoría de modernidad en el sentido de que, posterior a la segunda guerra mundial, nos encontramos con, por lo menos, tres décadas de continuo y próspero desarrollo (aquí valdría la pena señalar o definir que entendemos por tal) en donde el ser humano encuentra tierra firme donde ser y relacionarse con los demás.

    Un capitalismo sólido, en una modernidad sólida. Sin embargo, años más tarde, este mismo desarrollo, traducido en la ciencia y la tecnología, así como también en lo político, económico, intercambio cultural, apertura de mercados, globalización, ha llevado al ser humano a alejarse de aquello con lo que se mantenía unido, la sociedad.

    Es decir, de una sociedad sólida pasa a una sociedad líquida, maleable, escurridiza, que fluye, en un capitalismo liviano.

    Bauman nos explica que ante la posibilidad de cambios reales, podemos reaccionar felices de la vida al sentirnos cada vez más independientes y rectores de nuestro destino, pero también, habrá quienes se sientan con miedo ante tales circunstancias.

    En el cuarto capítulo, el autor nos explica como la sociedad liquida ha transformado la esencia del trabajo como bien común, a la esencia del trabajo individual. Por mis propios intereses. Aquí el trabajo como tal, tiene dos aristas, primero la de los capitales financieros que los producen a través de fábricas etc., el interés es solo como capital humano. Es decir, como el medio por el cual la materia se transformara en un bien; bien que será comprado y que rápidamente pasara a la historia por obsoleto.

    Los trabajadores son el recipiente que contiene el trabajo, y como tal lo tienen que cuidar hasta que se agote. Por otro lado, el trabajador pasa, primero de un trabajo a largo plazo, duradero y en donde se crean vínculos afectuosos con compañeros y empresa, existe una identificación y un agradecimiento; a un trabajo inmediato, en el que la durabilidad no es importante y los vínculos personales dejan de existir y solo la gratificación instantánea importa.

    Si bien es cierto, los individuos viven en conjunto alrededor de ciudades o localidades, estos, ya se encuentran inmersos en un mecanismo del cual es muy difícil salir, una individualidad colectiva. El individuo como tal, solo puede confiar en sí mismo, ya no puede confiar en los demás, ya que su seguridad está muy por encima de intereses colectivos o mejor dicho comunitarios.

    Si a esto le agregamos, que el Estado, antes garante de la seguridad, certeza, y hasta cierto grado, libertad, ya no brinda estas garantías, entonces se da esa separación entre lo nacional, dentro del cual va inmerso el nacionalismo y el patriotismo; solo le queda tratar por si, de conseguir esa seguridad, entendida no solamente como seguridad física, sino, también como seguridad psíquica.

    Es decir, en la modernidad sólida, el individuo tenía una figura con la cual identificarse, el Estado, además de garantizarle un futuro, si no más prometedor, por lo menos un futuro. Ahora el individuo se encuentra con que ese futuro se ha desvanecido, no tiene la seguridad de cómo se va a encontrar en 30, 40 o 50 años.

    En este sentido es importante señalar como el individuo al verse cooptado por esas necesidades creadas, se refugia en sí mismo para poder hacerse, de esa seguridad, evaporada entre los poderes de los mercados financieros. El concepto de Estado nación, se ofrecía como sustituto de la comunidad sólida, sin embargo la seguridad y la certidumbre, buscan un nuevo modelo en el cual basar sus expectativas.

    El Estado ha dejado de ser benefactor. Actualmente solo es un mediador entre los poderes fácticos y los individuos, va cediendo sus facultades de decisión. El Estado y la nación, van por caminos distintos en la modernidad líquida.

    Para concluir, Bauman señala que inmersos en la sociedad liquida, solo podemos esperar un cambio, en mucho tiempo. No podemos cambiar en unos cuantos años lo que ha sucedido durante siglos. Eso sí, debemos tener esperanza.

  7. Buenos Días profesor: soy la alumna SOTO MENDIZABAL YULIANA… de Sociología VII-ciclo
    Ahí le dejo mi trabajo (gracias)

    MODERNIDAD LIQUIDA
    Zygmunt Bauman:

    Zygmunt Bauman es sociólogo y filósofo polaco. Es uno de los pensadores más representativos de la actual crítica de la cultura.
    El paso de la modernidad sólida a la nueva etapa de la modernidad, la Modernidad Líquida ha traído consigo muchos cambios radicales en la condición humana; los cuales han sido objeto de estudio del sociólogo polaco Zygmunt Bauman quien hace una significativa reflexión sobre nuestra situación actual.
    Desde un principio esta etapa se ha caracterizado por la licuefacción de los viejos sólidos que persistían en el tiempo y espacio de la historia de la humanidad; todo esto con el fin de hacer nuevos y mejores sólidos cuya solidez fuese más duradera, y logrando con esto una redistribución de los poderes. Ahora el orden mundial se basa principalmente en términos económicos en donde el poder lo tienen unos pocos quienes dominan a la gran mayoría haciéndoles creer que tienen el control de su destino y que las elecciones que hacemos son las que verdaderamente queremos hacer porque somos sujetos libres. Pero no ¿Será que simplemente estamos siendo fichas de ajedrez en este juego de poder?
    En este contexto es clave señalar que en esta sociedad líquida en la que estamos viviendo ya nada es sólido ni duradero, todo tiende a fluir y a cambiar de forma permanente (los vínculos sociales, las acciones colectivas, las instituciones) por lo que de alguna manera “exige” al sujeto ser parte de esa dinámica.
    “El mundo está lleno de posibilidades como una mesa de buffet repleta de platos apetitosos, cuya cantidad excede la capacidad de degustación del más eximio glotón. Los invitados son consumidores, y el desafío más exigente e irritante que deben enfrentar es la necesidad de establecer prioridades: la necesidad de desechar algunas opciones y dejarlas inexploradas”.
    El capital se liberó del trabajo gracias a la libertad de los movimientos. Sin embargo esa independencia no es completa. Los factores territoriales aun siguen siendo molestas restricciones de movimiento. Pero el capital se ha vuelto extra territorial y su fluidez es usada, en muchos casos, como capacidad para extorsionar a agentes locales de la política y a obligarlos a acceder a sus demandas. La única esperanza que tienen los gobiernos de que los capitales se queden radica en lograr convencerlos de que tienen la libertad de irse cuando quieran y sin previo aviso.
    A MI OPINION:
    Para Bauman, el hombre deja de lado esa sensación de satisfacción y bienestar, derivados de la industrialización posterior a la segunda guerra mundial y busca su libertad. Reflexiona acerca de cómo el hombre, si, esta inmerso en una sociedad, pero es una sociedad consumista, que busca satisfacer cada vez mas y más rápido, dadas las condiciones de expiración de los productos ofertados, y no necesariamente en productos alimenticios.
    En este sentido es importante señalar como el individuo al verse cooptado por esas necesidades creadas, se refugia en sí mismo para poder hacerse, de esa seguridad, evaporada entre los poderes de los mercados financieros. El concepto de Estado nación, se ofrecía como sustituto de la comunidad sólida, sin embargo la seguridad y la certidumbre, buscan un nuevo modelo en el cual basar sus expectativas. El Estado ha dejado de ser benefactor. Actualmente solo es un mediador entre los poderes facticos y los individuos, va cediendo sus facultades de decisión. El Estado y la nación, van por caminos distintos en la modernidad liquida.
    Sin embargo, en la modernidad liquida, según el autor, el Estado ha dejado de ser un puente seguro para el desarrollo de la comunidad. El ritmo que acelerado de la modernidad ha desestabilizado a un Estado constituido en la modernidad pesada. El dominio de poder ya no se mide entre grandes o chicos sino entre rápidos y lentos.
    Así nacen las comunidades de guardarropas, donde los asistentes se visten para la ocasión. Las comunidades de guardarropas necesitan un espectáculo que atraiga el mismo interés latente de diferentes individuos, para reunirlos durante cierto tiempo en el que otros intereses son dejados de lado temporalmente. Los espectáculos han reemplazado la causa común de la modernidad pesada.
    Para concluir, Bauman señala que inmersos en la sociedad liquida, solo podemos esperar un cambio, en mucho tiempo. No podemos cambiar en unos cuantos años lo que ha sucedido durante siglos. Eso sí, debemos tener esperanza.

  8. Trabajo realizado por la alumna Liliana Tiburcio Sandoval
    MODERNIDAD LIQUIDA_ TRABAJO -Bauman

    En este libro, Bauman estudia los atributos que han ido cambiando y permaneciendo en nuestra sociedad. Remarca aspectos que a principios de la era del capitalismo eran levemente visibles, para convertirse en tardíos en esta época actual.
    Bauman señala las contradicciones existentes en nuestra sociedad que se generan al relacionarnos con los demás. Destaca el individualismo como motor de la era actual, que torna nuestras relaciones en algo transitorio y volátil.
    Es también interesante el análisis que hace del cambio sistema económico para su funcionamiento. Al principio se creó una ética que impuso que el trabajar era algo virtuoso, noble. Ser pobre en la sociedad del trabajo era una grosería, y se cargaba la pobreza a su indisposición para el trabajo, y por tanto, se le castigaba por su inmoralidad y degradación personal. Este modelo consiguió mantener el sistema de sustento capitalista.

    La ética del trabajo era una aberrante grosería; arruinarles a los pobres su pobreza gracias a su falta de disposición al trabajo y, por lo tanto, su inmoralidad y degradación personal es uno de los últimos servicios de la ética del trabajo a la sociedad de consumidores.
    En la nueva estética del consumo, las clases que concentran las riquezas pasan a ser objetos de adoración, y los “nuevos pobres” son aquellos que son incapaces de acceder al consumo y a la novedad del sistema capitalista. Para alcanzar los placeres de una vida normal, se necesita dinero, y los pobres se encuentran ante un escenario de consumo rapaz y con la incapacidad de solventar los estándares del consumo: Nada calmará el dolor de la inferioridad evidente
    Por otro lado el autor manifiesta que el progreso representa la confianza del presente en sí mismo.
    “la honestidad es la mejor política” o “ley y orden”: hacia delante. Ya que ir hacia delante es querer el progreso; y por otra parte decían que el trabajo todo lo puede o todo lo vence. Hacía delante era el destino, el trabajo era el vehículo que debía conducirlos hasta allí.El futuro es la creación del trabajo y el trabajo era fuente de toda creación.
    La ausencia de un agente capaz de “mover el mundo hacia delante” para hacer nosotros un mundo un lugar mejor y feliz lo difícil no es que debe hacerse sino, ¿quién va hacerlo? Y Resulta cada vez menos claro que es lo que ese agente debería hacer para mejorar la situación del mundo en el supuesto caso de que tenga suficiente poder para hacerlo.

    El trabajo fue la actividad que estuvo abocado el conjunto de la humanidad mientras construía su historia. Hoy el carácter del trabajo ha perdido la centralidad que le fue asignada en los valores dominantes de la modernidad solidad y del capitalismo pesado.Hoy pocas personas pueden reclamar el privilegio, el honor y el prestigio de realizar un trabajo que sea dé importancia y beneficio del bien común.
    Trabajo es el esfuerzo físico y mental
    La mano de obra esfuerzo físico orientado al abastecimiento de las necesidades materiales de la comunidad. Cuerpo total de trabajadores y operarios que forman parte de esa producción poco después incluyo a los sindicatos.

    De acuerdo al modernismo solido o capitalismo pesado era el vínculo entre capital y mano de obra fortalecido por su compromiso mutuo. La supervivencia de los trabajadores dependía que fueran contratados, la reproducción ye el crecimiento del capital dependían de esa contratación. Capital y trabajo estaban unidos, podríamos decir en la riqueza en la pobreza, en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte los separe.
    En la actualidad las cosas han cambiado, y el ingrediente crucial de este cambio multifacético es la mentalidad “a corto plazo” que vino a reemplazar a la mentalidad “a largo plazo”. Los matrimonios del tipo hasta que la muerte los separe están absolutamente fuera de moda y son una rareza: los compañeros ya no tienen la expectativa de permanecer juntos mucho tiempo. Por otro lado los jóvenes hoy cambian de empleo muchas veces en el transcurso de su vida laboral. Primero el trabajo está regido de contratos breves, renovables o directamente no hay, cargos que ni siquiera ofrecen seguridad, etc.
    La vida laboral en la actualidad está plagada de incertidumbre, desde los tiempos inmemorables, sin embargo hoy es asombrosamente novedoso. La incertidumbre actual es una poderosa FUERZA DE INDIVIDUALIZACIÓN. Divide en lugar de unir, el interés común es cada vez más nebuloso y pierde todo valor pragmático.
    Hoy el espacio del empleo se parece más a un predio para acampar, que uno visita a penas unos días y del que se puede irse en cualquier momento si las comodidades que prometían no eran tales.

    Probablemente la actual versión licuada, fluida y dispersa diseminada y desregulada de la modernidad no augure el divorcio y finalmente la ruptura de la comunicación, pero si presagia un capitalismo liviano y flotante, signado por el desprendimiento y el debilitamiento de los lazos entre capital y trabajo.

    La modernidad líquida es una figura que expresa “la realidad de la realidad” hoy en día, frente al modernismo sólido pasado, frente al optimismo y esperanzas puestos en un futuro eterno y prometedor, existentes durante la segunda mitad del siglo XX, impone la realidad líquida, donde para existir, las cosas necesitan ser volubles, flexibles para seguir existiendo. Los modelos y estructuras sociales ya no perduran lo suficiente como para enraizarse y llegar a gobernarnos cual costumbres.
    Sin darnos cuenta, hemos sufrido pérdidas y transformaciones bajo el reinado “del imperio de la caducidad y la seducción,” en la que el verdadero “estado” es el dinero. Somos capaces de renunciar a nuestra memoria, a aquello que somos como condición de un tiempo post-histórico. La modernidad líquida va asociada a la desaparición de los referentes en los que anclábamos nuestras certezas.
    Parece ser que en el mundo de hoy, el olvido y el desarraigo afectivo se presentan como condición del éxito. Esta forma de ver las relaciones humanas obliga al individuo a ser flexible, fragmentarse y compartir hasta los sentimientos. Al basar los lazos solidarios en los beneficios que genera, uno siempre está dispuesto a romper compromisos y cambiar lealtades.

  9. MODERNIDAD LIQUIDA -TRABAJO

    (Zygmunt Bauman)

    En este libro, Bauman estudia los atributos que han ido cambiando y permaneciendo en nuestra sociedad. Remarca aspectos que a principios de la era del capitalismo eran levemente visibles, para convertirse en tardíos en esta época actual.
    Bauman señala las contradicciones existentes en nuestra sociedad que se generan al relacionarnos con los demás. Destaca el individualismo como motor de la era actual, que torna nuestras relaciones en algo transitorio y volátil.
    La modernidad líquida es una figura que expresa “la realidad de la realidad” hoy en día, frente al modernismo sólido pasado, frente al optimismo y esperanzas puestos en un futuro eterno y prometedor, existentes durante la segunda mitad del siglo XX, impone la realidad líquida, donde para existir, las cosas necesitan ser volubles, flexibles para seguir existiendo. Los modelos y estructuras sociales ya no perduran lo suficiente como para enraizarse y llegar a gobernarnos cual costumbres.
    Sin darnos cuenta, hemos sufrido pérdidas y transformaciones bajo el reinado “del imperio de la caducidad y la seducción,” en la que el verdadero “estado” es el dinero. Somos capaces de renunciar a nuestra memoria, a aquello que somos como condición de un tiempo post-histórico. La modernidad líquida va asociada a la desaparición de los referentes en los que anclábamos nuestras certezas.
    Parece ser que en el mundo de hoy, el olvido y el desarraigo afectivo se presentan como condición del éxito. Esta forma de ver las relaciones humanas obliga al individuo a ser flexible, fragmentarse y compartir hasta los sentimientos. Al basar los lazos solidarios en los beneficios que genera, uno siempre está dispuesto a romper compromisos y cambiar lealtades.
    Es interesante el análisis que hace del cambio sistema económico para su funcionamiento. Al principio se creó una ética que impuso que el trabajar era algo virtuoso, noble. Ser pobre en la sociedad del trabajo era una grosería, y se cargaba la pobreza a su indisposición para el trabajo, y por tanto, se le castigaba por su inmoralidad y degradación personal. Este modelo consiguió mantener el sistema de sustento capitalista.

    PARA BAUMAN “La cruzada por la ética del trabajo era la batalla por imponer el control y la subordinación. Se trataba de una lucha por el poder en todo, salvo en el nombre; una batalla para obligar a los trabajadores a aceptar, en homenaje a la ética y a la nobleza del trabajo, una vida que ni era noble si se ajustaba a sus propios principios de moral.”
    La ética del trabajo era una aberrante grosería; arruinarles a los pobres su pobreza gracias a su falta de disposición al trabajo y, por lo tanto, su inmoralidad y degradación personal (lo que provoca su castigo ante el pecado) es uno de los últimos servicios de la ética del trabajo a la sociedad de consumidores.
    En la nueva estética del consumo, las clases que concentran las riquezas pasan a ser objetos de adoración, y los “nuevos pobres” son aquellos que son incapaces de acceder al consumo y a la novedad del sistema capitalista. Para alcanzar los placeres de una vida normal, se necesita dinero, y los pobres se encuentran ante un escenario de consumo rapaz y con la incapacidad de solventar los estándares del consumo: Nada calmará el dolor de la inferioridad evidente
    El progreso y la confianza en la historia; dice el autor que el progreso representa la confianza del presente en sí mismo. Para las personas que confían en su poder para cambiar las cosas, el progreso es un axioma.

    “la honestidad es la mejor política” o “ley y orden”: hacia delante. Ya que ir hacia delante es querer el progreso; y por otra parte decían que el trabajo todo lo puede o todo lo vence. Hacía delante era el destino, el trabajo era el vehículo que debía conducirlos hasta allí;
    Henry Ford decía:
    “la historia es una pavada. Nosotros no querremos tradición, queremos vivir el presente y nos importa un bledo la historia que no sea la que hacemos hoy…”
    Así mismo manifestaba que el progreso no es el trabajo de la historia si no es nuestro trabajo, el trabajo de nosotros, que vivimos en el presente porque la única historia que cuenta es la de todavía no hecha pero que está siendo hecha en el momento y que debe ser hecha.
    El futuro era visto como un producto más de la sociedad de productores: algo que debía ser pensado meticulosamente, diseñado y cuyo proceso de producción debía ser seguido al detalle.
    El futuro de una creación del trabajo, y el trabajo era fuente de toda creación. Uno de los deseos de la sociedad es elevar el nivel de vida de su población como son el tener una buena educación, una adecuada alimentación, gozar de buena salud, poseer un empleo o trabajo, por ende mejorar sus ingresos y elevar el crecimiento económico.
    Pierre Bourdieu:
    Dice para “dominar el futuro, uno necesita controlar el presente” y claro tiene razón ya que aquellos que poseían el control sobre su presente pueden confiar en que podrán obligar al futuro a hacer prosperar sus negocios y por eso pueden ignorar su pasado.
    “el progreso es un credo dentro del cual la historia es irrelevante y por el cual se decide que siga siendo así”.
    EL PROGRESO Y LA CONFIANZA EN LA HISTORIA
    “el progreso representa la confianza en sí mismo “por dos razones por una lado: El tiempo esta de nuestra parte y Por el otro, somos nosotros quienes hacemos que las cosas sucedan. Nosotros somos Capaces de decidir que queremos, como lo aremos, cuando lo aremos y donde lo aremos.
    Alain Peyrefitte:
    “el único recurso capaz de transformar un desierto en la tierra de Canaán es la confianza mutua y la confianza de todos compartido que les espera”. Para las personas que confían en su poder para cambiar las cosas, el progreso es un axioma.
    Henry Ford:
    “el ejercicio es una pavada. Si eres saludable no lo necesitas; si estas enfermo, no puedes realizarlo”
    La confianza en uno mismo la idea de tener el control dl presente es el único sustento en el que se asienta la confianza en el progreso; hay dos razones:
    • La conspicua ausencia de un agente capaz de “mover el mundo hacia delante” para hacer nosotros un mundo un lugar mejor y feliz lo difícil no es que debe hacerse sino, ¿quién va hacerlo?, ya que el valor la voluntad carecen en una persona quien se atrevería cambiar de tal forma al mundo un poder económico, político etc. o acaso un líder ese agente que quiere o buscar el bien común de toda la sociedad y en general del mundo.
    Al respecto Guy Debord: “el centro del control ahora se ha ocultado, y ya no lo ocupan ningún líder conocido ni una ideología clara”.

    • Resulta cada vez menos claro que es lo que ese agente debería hacer para mejorar la situación del mundo en el supuesto caso de que tenga suficiente poder para hacerlo.
    En la actualidad nos desplazamos sin una idea de destino que nos pueda guiar, no buscar una sociedad mejor ni sabemos con certeza que elemento de la sociedad en la que vivimos nos hace indiferentes y nos impulsa a escapar. El progreso es un desafío y una necesidad de perpetuaos y quizás interminables, verdadero significado de sentirse vivo y bien.
    Durante el paso del tiempo el trabajo ha sido elevado a la categoría del máximo valor de los tiempos modernos, su extraordinaria habilidad, casi mágica, gracias a ello el trabajo se ha ganado con justicia una función clave en la moderna aspiración a subordinar, doblegar y colonizar el futuro para reemplazar el caos por el orden y la contingencia por una secuencia predecible, controlable de acontecimientos.se le ha atribuido muchas virtudes y efectos benéficos:
    Incremento de la riqueza y
    La eliminación de la pobreza
    El trabajo fue entendido como una actividad a que estuvo avocado el conjunto de la humanidad mientras construía su historia:
    En ello también se clasificó a hombres y mujeres de acuerdo con el supuesto valor del aporte de su trabajo a la labor de toda especie.
    Considerado como una función primordial entre las actividades humanas.
    Conduce al auto superación moral.
    Elevar el nivel ético de la sociedad.
    Cuanto menos control tenemos de presente, menos abarcadora será la planificación del futuro. Del universo de la construcción del orden y el control del futuro, el trabajo se ha desplazado al ámbito del juego, el acto de trabajar se parece más a la estrategia de un jugador que se plantea modestos objetivos a corto plazo sin un alcance que vaya más allá de las próximas 2 o 3 jugadas.
    El carácter del trabajo ha cambiado, ha adquirido un significado mayormente estético. Ya que pocas personas pueden reclamar el privilegio, el honor y el prestigio de realizar un trabajo que sea de importancia y beneficio para bien común.
    Ya casi nunca se considera que el trabajo ennoblezca, o que haga mejores seres humanos a sus ejecutores, y rara vez se lo admira o elogia por esa razón. Pero si, se lo mide y evalúa por su valor de diversión y entretenimiento, que satisface no tanto la vocación ética, prometeica, de un productor o creador, como las necesidades y coleccionistas de experiencias.

    desarrollado por: Liliana Tiburcio

  10. Empezamos bien y terminamos en lo mismo… rellenando texto.
    La tarea consiste en desarrollar una reflexión personal sobre “el trabajo” o es que ¿acaso este ha desaparecido como categoria? como ha desaparecido de la curricula a partir de la lectura del Capítulo 4 y la revisión de los contenidos de una entrevista.
    porque vas a tener que trabajar en algún momento de la vida.
    ¿en qué condiciones?
    ¿bajo qué supuestos?
    ¿cómo va a ser la integración en el mundo del trabajo?
    ¿vamos a poder soportar la tensión generada por las contingencias?

    Ese es el tema y no “Modernidad liquida” de Zygmun Bauman.

    Atentamente
    Luis Miguel Arias
    Profesor de Sociología del Trabajo

  11. y la pregunta del año..
    Cuál es su apreciación de la situación. En qué medida afecta esta, la situación a la percepción que tienen sobre su integración al mundo del trabajo. ¿ocurrira en algún momento? ¿Cómo va a ser?.
    ¿Cuál es su opinión?
    No hay ni una sola palabra propia en este “magnífico escrito.

    Atentamente

    Luis Miguel Arias

  12. Hay aquí una referencia excesiva al asunto de la seguridad y además poco vinculado al tema propuesto. Falta por lo demás lo que se ha pedido. Una reflexión personal sobre el mundo del trabajo y como es que la situación nos puede afectar como grupo. Falta el trabajo personal distinto al recurrente “copiar/pegar”

    Esfuercese un poquito.
    Atentamente
    El profesor

  13. SOCIOLOGIOA DEL TRABAJO
    ALUMNAS : CABANILLAS SAAVEDRA , YORKA MARIBEL
    JIMENEZ VENTOCILLA, DEYDA
    MODERNIDAD LIQUIDA – (Zygmunt Bauman)
    ENSAYO:
    El autor nos habla sobre la modernidad que existe últimamente en nuestra sociedad. Para Bauman, la modernidad líquida, es como si la posibilidad de una modernidad fructífera y verdadera (fructífera porque el trabajo si era bueno produciría buenos resultados) se nos escapara de entre las manos como agua entre los dedos. Bauman destaca el individualismo como motor de la era actual, que torna nuestras relaciones en algo transitorio y volátil. Tambien nos habla sobre el trabajo que se realizaban las personas, nos decía que era la fuente para sobresalir, el camino para progresar La viabilidad del progreso, como tarea individual y destino de la especie humana es ante todo el control del individuo sobre su propio presente. Y es este sentido donde el trabajo ha sido elevado a la categoría valorativa máxima en los tiempos modernos .
    En el tercer capitulo de Modernidad líquida, el autor nos lleva a tratar de entender como ha sido posible que el espacio se haya separado del tiempo, si antes éstos estaban unidos y representaban fuerzas conjuntas para si. Actualmente, aporta Bauman, estos no solo se han separado, sino que, también hacen fuerza contra de si, sobre todo del tiempo sobre el espacio. El tiempo es el medio, herramienta de conquista del espacio.

    El progreso representa la confianza en sí mismo , por dos razones por una lado: El tiempo esta de nuestra parte y por el otro, somos nosotros quienes hacemos que las cosas suceda. La confianza en uno mismo la idea de tener el control del presente es el único sustento en el que se asienta la confianza en el progreso ya que si nos creemos capaces de lograr algún propósito y nos disponemos a hacer lo posible por cumplirlo se convierte en factible.
    La incertidumbre actual es una poderosa fuerza de individualización. Divide en vez de unir y cómo es posible saber quién despertara mañana en qué facción, el concepto de interés común se vuelve cada vez más nebulosa y pierde todo valor pragmático.
    Robert Reich sugiere que las personas actualmente insertadas en la actividad económica pueden ser divididas en cuatro grandes categorías:
    1. Los manipuladores de símbolos, gente que inventa las ideas y los modos de hacerlos deseables y atractivas para el mercado.
    2. Los encargados de la reproducción del trabajo .
    3. Comprende a las personas que se ocupan de brindar servicios personales que requieren un encuentro cara a cara con los destinatarios del servicio prestado.
    4. Incluye a las personas que durante el último siglo y medio formaron parte del sustrato social del movimiento del trabajo.

    Por otro lado bauman también nos habla sobre la comvivencia de las personas ,de cierta manera de que surge la exclusión que con lleva a que la persona vaya creando su propio espacio y su propio mundo de forma sola sin compartir con las demás personas.
    En el cuarto capitulo, el autor nos explica como la sociedad liquida ha transformado la esencia del trabajo como bien común, a la esencia del trabajo individual. Por mis propios intereses.
    Si bien es cierto, los individuos viven en conjunto alrededor de ciudades o localidades, estos, ya se encuentran inmersos en un mecanismo del cual es muy difícil salir, una individualidad colectiva. El individuo como tal, solo puede confiar en si mismo, ya no puede confiar en los demás, ya que su seguridad esta muy por encima de intereses colectivos o mejor dicho comunitarios. Si a esto le agregamos, que el Estado, antes garante de la seguridad, certeza, y hasta cierto grado, libertad, ya no brinda estas garantías, entonces se da esa separación entre lo nacional, dentro del cual va inmerso el nacionalismo y el patriotismo; solo le queda tratar por si, de conseguir esa seguridad, entendida no solamente como seguridad física, sino, también como seguridad psíquica. Es decir, en la modernidad sólida, el individuo tenía una figura con la cual identificarse, el Estado, además de garantizarle un futuro, si no mas prometedor, por lo menos un futuro.
    Por otro lado, El Estado ha dejado de ser benefactor. Actualmente solo es un mediador entre los poderes facticos y los individuos, va cediendo sus facultades de decisión. El Estado y la nación, van por caminos distintos en la modernidad liquida.
    En conclusión Buman busca remarcar los trazos que eran levemente visibles en las etapas tempranas de la acumulación pero que se vuelven centrales en la fase tardía de la modernidad, se puede provocar un cambio pero eso depende de que somos capaces de realizar para lograrlo.

  14. En esta lectura, nos encontramos ante la prácticamente desaparición, por un lado, de ese sentido de pertenencia social del ser humano al volverse independiente. Cuando el ser humano tiene posibilidades reales de ser individual, la sociedad ya no es aquella suma de individualidades si no el conjunto de las mismas.

    Para Bauman, la modernidad líquida, es como si la posibilidad de una modernidad fructífera y verdadera, se nos escapara de entre las manos como agua entre los dedos. Este estado físico, es aplicado a esta teoría de modernidad en el sentido de que, posterior a la segunda guerra mundial, nos encontramos con, por lo menos, tres décadas de continuo y prospero desarrollo (aquí valdría la pena señalar o definir que entendemos por tal) en donde el ser humano encuentra tierra firme donde ser y relacionarse con los demás.

    Un capitalismo sólido, en una modernidad sólida. Sin embargo, años más tarde, este mismo desarrollo, traducido en la ciencia y la tecnología, así como también en lo político, económico, intercambio cultural, apertura de mercados, globalización, ha llevado al ser humano a alejarse de aquello con lo que se mantenía unido, la sociedad.

    Es decir, de una sociedad sólida pasa a una sociedad líquida, maleable, escurridiza, que fluye, en un capitalismo liviano.

    Bauman nos explica que ante la posibilidad de cambios reales, podemos reaccionar felices de la vida al sentirnos cada vez más independientes y rectores de nuestro destino, pero también, habrá quienes se sientan con miedo ante tales circunstancias
    Ser independientes no es tan fácil, la liberación-emancipación, puede traer consecuencias a las que no estamos acostumbrados. Nos consideramos modernos, pero no lo somos. Primero porque hay deficiencias que subsanar en diferentes rubros; segundo porque dentro de algunos años, esta modernidad dará paso a otra que se considerara como tal, pero que necesariamente, tendrá que dar paso a otra concepción.

    Para Bauman, el hombre deja de lado esa sensación de satisfacción y bienestar, derivados de la industrialización posterior a la segunda guerra mundial y busca su libertad. Considera que esa libertad conseguida con su emancipación, ha hecho que el hombre se vaya guardando mas para si mismo, despreocupándose aun más de lo que sucede a su alrededor.

    Reflexiona acerca de cómo el hombre, si, esta inmerso en una sociedad, pero es una sociedad consumista, que busca satisfacer cada vez mas y más rápido, dadas las condiciones de expiración de los productos ofertados, y no necesariamente en productos alimenticios. Tales son los casos de las colecciones de la moda, lo último en tecnología, que hoy lo es y mañana dejara de serlo. Considera que esa necesidad por las compras tiene como causa la búsqueda desesperada de pertenencia del grupo elite que guía los rumbos de la sociedad capitalista-consumista.
    Los hombres son las únicas criaturas que saben y tienen conciencia de que saben que van a morir. Según Bauman la cultura es un esfuerzo, un instrumento para suprimir el conocimiento de la muerte. Mortalidad e inmortalidad son “estrategias de vida” que se han practicado a lo largo de la historia y que canalizan el terror a la muerte. En la pre modernidad los hombres adoptaron la solución cristiana, la inmortalidad del alma, y entregaron el devenir de su vida terrena al designio de Dios. De manera religiosa o laica la modernidad resaltaba que la moralidad importaba.
    En la actualidad se trata de vivir más que los demás, la gente trata de mantener a raya a la muerte puesto que esta no se puede evitar, se lucha contra sus causas. Paradójicamente, esta estrategia de negación de la muerte que se cumple cada vez que se separa a los muertos y hacemos desaparecer toda conversación o reflexión sobre la muerte, tan escandalosa. Esto que se ve quiere decir que la obsesión por alargar la juventud y la salud lleva a la muerte al centro de la vida de las personas.
    Señala que, cuando salimos de compras, exorcizamos esos espíritus que solo nos muestran una y otra vez, que efectivamente, tenemos necesidades básicas, que serán cubiertas, en el mayor de los casos, pero solo esas, no mas, no tenemos oportunidades a obtener más. Los de alto poder adquisitivo tendrán un mayor número de opciones. Los de menor poder adquisitivo, solo podrán adquirir lo que les corresponde. Conformidad.

    “Hay un piso de lo que uno necesita para seguir con vida y ser capaz de hacer lo que exige el rol de productor, pero también un techo de lo que se puede soñar, desear o procurar contando con la aprobación social de las propias ambiciones, es decir, sin temor de ser rechazado, reprendido o castigado. Todo lo que se encuentra por encima de ese límite, es un lujo, y desear un lujo es un pecado”

    Por mejores intenciones del hombre en sociedad, éste, terminara indefectiblemente por caer en las redes del consumismo, su identidad no será suficiente para salvarlo de ser parte de la sociedad sinóptica. Sin embargo, aún existe sutilmente, una clara diferencia entre, el enemigo número uno de la sociedad, el individuo, como lo señala De Tocqueville, y el ciudadano, inclinado a procurar el bienestar de su ciudad.

    En el tercer capitulo de Modernidad líquida, Bauman nos lleva a tratar de entender como ha sido posible que el espacio se haya separado del tiempo, si antes éstos estaban unidos y representaban fuerzas conjuntas para si. Actualmente, aporta Bauman, estos no solo se han separado, sino que, también hacen fuerza contra de si, sobre todo del tiempo sobre el espacio. El tiempo es el medio, herramienta de conquista del espacio.

    Antes, el tiempo se encontraba a la par de nuestros sentidos, sin embargo, con los avances tecnológicos, esta percepción del tiempo ha venido a transformarse, de manera tal que lo que antes nos parecía tan lejos, ahora solo está a un clic de nosotros, de esa manera conquistamos el espacio. Una conquista instantánea, que mas tarda en tener pasado que futuro.

    Otra gran aportación que la lectura hace, es aquella que se refiere en cuanto a la clasificación de espacios, entendiéndose estos en el ámbito de la convivencia humana. Los espacios o lugares émicos (aquel destinado a la exclusión), los lugares fáticos (aquel destinado a la inclusión masificada del consumo), los no-lugares (es un espacio despojado de las expresiones simbólicas de identidad) y los espacios vacíos (lugares que siempre han estado ahí, pero inexistentes en nuestro mapa mental).

    Es, precisamente en estos espacios, en los que la humanidad se desenvuelve actualmente, que se da una cierta necesidad de exclusión. Como la ciudad de Heritage Park

    El ser humano se siente más seguro estando solo que en sociedad, esta perdiendo las habilidades de convivencia, solo se moverá y expresara, en cierta medida, con aquellos a los que considere de su propia clase. El no hables con extraños, como lo señala Bauman, se ha convertido de una frase de protección infantil, a una coraza de protección adulta.

    En el cuarto capitulo, el autor nos explica como la sociedad liquida ha transformado la esencia del trabajo como bien común, a la esencia del trabajo individual. Por mis propios intereses. Aquí el trabajo como tal, tiene dos aristas, primero la de los capitales financieros que los producen a través de fabricas etc., el interés es solo como capital humano. Es decir, como el medio por el cual la materia se transformara en un bien; bien que será comprado y que rápidamente pasara a la historia por obsoleto.

    Los trabajadores son el recipiente que contiene el trabajo, y como tal lo tienen que cuidar hasta que se agote. Por otro lado, el trabajador pasa, primero de un trabajo a largo plazo, duradero y en donde se crean vínculos afectuosos con compañeros y empresa, existe una identificación y un agradecimiento; a un trabajo inmediato, en el que la durabilidad no es importante y los vínculos personales dejan de existir y solo la gratificación instantánea importa.

    Si bien es cierto, los individuos viven en conjunto alrededor de ciudades o localidades, estos, ya se encuentran inmersos en un mecanismo del cual es muy difícil salir, una individualidad colectiva. El individuo como tal, solo puede confiar en sí mismo, ya no puede confiar en los demás, ya que su seguridad está muy por encima de intereses colectivos o mejor dicho comunitarios.

    Si a esto le agregamos, que el Estado, antes garante de la seguridad, certeza, y hasta cierto grado, libertad, ya no brinda estas garantías, entonces se da esa separación entre lo nacional, dentro del cual va inmerso el nacionalismo y el patriotismo; solo le queda tratar por si, de conseguir esa seguridad, entendida no solamente como seguridad física, sino, también como seguridad psíquica.

    Es decir, en la modernidad sólida, el individuo tenía una figura con la cual identificarse, el Estado, además de garantizarle un futuro, si no más prometedor, por lo menos un futuro. Ahora el individuo se encuentra con que ese futuro se ha desvanecido, no tiene la seguridad de cómo se va a encontrar en 30, 40 o 50 años.

    En este sentido es importante señalar como el individuo al verse cooptado por esas necesidades creadas, se refugia en sí mismo para poder hacerse, de esa seguridad, evaporada entre los poderes de los mercados financieros. El concepto de Estado nación, se ofrecía como sustituto de la comunidad sólida, sin embargo la seguridad y la certidumbre, buscan un nuevo modelo en el cual basar sus expectativas.

    El Estado ha dejado de ser benefactor. Actualmente solo es un mediador entre los poderes fácticos y los individuos, va cediendo sus facultades de decisión. El Estado y la nación, van por caminos distintos en la modernidad líquida.
    Para concluir, Bauman señala que inmersos en la sociedad liquida, solo podemos esperar un cambio, en mucho tiempo. No podemos cambiar en unos cuantos años lo que ha sucedido durante siglos. Eso sí, debemos tener esperanza.
    Trabajo elaborado por el alumno: luther Quispe calderón modernidad liquida del curso de sociología del trabajo.

  15. SOCIOLOGIA DEL TRABAJO
    MATERIAL DESARROLLADO POR:
    – Celestino polo Yessenia
    – Trujillo Salinas Mabel
    MODERNIDAD LIQUIDA (Zigmunt Bauman)
    ENSAYO
    “Hacia adelante era el destino y el trabajo era el vehículo que debía llevarnos hasta allí”, comienza Bauman. Esa idea de progreso y de confianza en la historia es lo que se ha derretido. Lo que queda, entonces, no es acumular en función del trabajo realizado, porque ya no representa el fundamento ético de la sociedad ni el eje ético de la vida individual. Para Bauman, la principal fuentes de ganancia de la modernidad son cada vez más las ideas y menos los objetos materiales. “Las ideas se producen una vez y luego siguen generando riquezas en función del número de compradores, clientes, consumidores y no en función del número de personas contratadas e involucradas en la reproducción del prototipo.”
    El autor Zigmunt Bauman tiene como uno de sus principales aciertos de haberle dado nombre ala realidad que se esta viviendo en estos momentos ; de un mundo solido de seguridades y certezas hemos pasado a un mundo que se le denomina liquido, se refiere a estructuras institucionales que se encontraban arraigadas en el sistema y con el curso del tiempo resultaron ser muy fugases y transitorios, cambiaron de forma inesperadamente; el problema con la realidad liquida es que es tan difícil de pronosticar como se desarrollara y reaccionar a nuevas situaciones y además de confianza y como sabemos poco de ello nos sentimos impotentes, los hechos nos toman por sorpresa y y no sabemos que hacer , ya que cosas insospechadas acontecen en todas partes, es por eso que se le llama la modernidad liquida es como todo estuviese patas arriba; a comparación de hace 150 a 200 años de la modernidad solida , donde todo parecía ser más duradero y permanente y ahora nos encontramos en una encrucijada y no sabemos que sendero transitar.
    En aquellos tiempos el estado era idéntico a nuestros pensamientos y en nuestros actos a la verdadera sociedad, ahora el poder de los estados nacionales se han evaporado en un espacio global, el poder actualmente está situado en lo que podemos calificar país de nadie, donde hay cierta debilidad de las instituciones para hacerle frente a los nuevos desafíos del presente y del futuro.
    Bauman afirma que el progreso no representa ninguna cualidad de la historia sino la confianza del presente en sí mismo, donde el tiempo esta de nuestra parte y somos nosotros quienes hacemos que las cosas sucedan. Sin embargo la confianza en uno mismo como sustento del progreso está en declive.
    Por un lado por la falta de agentes motivadores que se muevan al ritmo de la modernidad liquida. Los que están se encuentran estancos en sus posiciones, como los encontró esta época. Por otro, dentro de la posibilidad de existencia de estos agentes capaces de mover el mundo, resulta poco claro que es lo que tiene que hacer para generarlo, por la voracidad y velocidad característicos de la modernidad actual.
    Lo que hacen los hombres y mujeres en la modernidad es una tarea, no algo dado, y una tarea siempre incompleta que reclama cuidados y esfuerzos renovados. El progreso ya no es una medida temporal, algo provisorio, sino un desafío y una necesidad perpetua. Se ha individualizado.
    La viabilidad del progreso, como tarea individual y destino de la especie humana es ante todo el control del individuo sobre su propio presente. Y es este sentido donde el trabajo ha sido elevado a la categoría valorativa máxima en los tiempos modernos.
    Sin embargo, el punto de partida de la gran transformación que generó el nuevo orden industrial fue la separación entre los obreros y la fuente de trabajo. De no haberse producido esa desconexión habría sido casi imposible pensar que la idea del trabajo se separara de la totalidad a la que naturalmente pertenecía y se transformara en un objeto autónomo.
    En la modernidad solida la supervivencia de los trabajadores dependía de que fueran contratados; la reproducción y el crecimiento del capital dependían de esa contratación. Capital y trabajo estaban interrelacionados.
    Hoy en día las cosas han cambiado, y el punto de este cambio fue la nueva mentalidad del corto plazo. La flexibilidad , aplicado al mercado, augura el fin del empleo tal y como lo conocemos. La vida laboral está llena de incertidumbres y la incertidumbre es una fuerza poderosa de individualización.
    El capital se libero del trabajo gracias a la libertad de los movimientos. Sin embargo esa independencia no es completa. Los factores territoriales aun siguen siendo molestas restricciones de movimiento. Pero el capital se ha vuelto extra territorial y su fluidez es usada, en muchos casos, como capacidad para extorsionar a agentes locales de la política y a obligarlos a acceder a sus demandas. La única esperanza que tienen los gobiernos de que los capitales se queden radica en lograr convencerlos de que tienen la libertad de irse cuando quieran y sin previo aviso.
    Las precarias condiciones sociales y económicas entrenan a hombres y a mujeres para percibir el mundo como un recipiente lleno de objetos desechables, objetos para usar y tirar; el mundo en su conjunto, incluidos los seres humanos. Los vínculos tienden a ser tratados como objetos a ser consumidos, están sujetos a los mismos criterios de evaluación de todos los demás objetos de consumo.
    La constitución de la sociedad moderna capitalista se baso en la confianza. La confianza a uno mismo, al otro y a las instituciones. La empresa era el espacio donde se construía esa confianza. Esto ya no es así, o está dejando de serlo, ninguna persona razonable puede pensar pasar toda la vida en una empresa y viceversa.
    Sin embargo, en la modernidad liquida, según el autor, el Estado ha dejado de ser un puente seguro para el desarrollo de la comunidad. El ritmo que acelerado de la modernidad ha desestabilizado a un Estado constituido en la modernidad pesada. El dominio de poder ya no se mide entre grandes o chicos sino entre rápidos y lentos.

    • Estimada Yesenia.
      Ha resaltado los elementos en Bauman de la temática propuesta lo que es de agradecer. No ha sido un simple copiar/pegar elementos para rellenar un espacio. Al menos hay un trabajo de selección precisa de los contenidos a la temático además de algunas apreciaciones pesonales que también se aprecian. Sin embargo, falta aunque se trasluce la “apreciación personal”.
      ¿Cuál es su apreciación de la situación?.

      Atentamente

      Luis Miguel Arias

  16. I PARCIAL SOCIOLOGIA DEL TRABAJO
    MATERIAL DESAROOLLADO POR ZAPATA ANCHANTE JHONATAN
    MODERNIDAD LIQUIDA
    Zygmunt Bauman
    Ed.FCE.2000
    El autor explora cuáles son las condiciones de la colectividad capitalista que han permanecido en el tiempo y cuáles las características que han cambiado.
    El autor busca remarcar los trazos que eran levemente visibles en las etapas tempranas de la acumulación pero que se vuelven centrales en la fase tardía de la modernidad.
    Una de esas características es el individualismo que marca nuestras relaciones y las torna precarias, transitorias y volátiles. La modernidad líquida es una figura del cambio y de la transitoriedad: “los sólidos conservan su forma y persisten en el tiempo: duran, mientras que los líquidos son informes y se transforman constantemente: fluyen. Como la desregulación, la flexibilización o la liberalización de los mercados”
    Bauman no ofrece teorías o sistemas definitivos, se limita a describir nuestras contradicciones, las tensiones no sólo sociales sino también existenciales que se generan cuando los humanos nos relacionamos.

    Con modernidad liquida el autor en su obra escrita y en la entrevista con hector zapata dice:
    “Por eso hablo de liquidez por que sustancias liquidas son aquellas que tiene dificultad de conservar su forma, se requiere de presión, de muchas fuerzas, de inmensas murallas para mantener su forma de lo contrario cambiarían su forma bajo influencias muy visibles “
    “esto es lo que exactamente esta pasando con nuestros sistemas con normas q supuestamente ya estaban establecidos muy firmementes , me refiero a estructuras institucionales que originalmente estaban arraigadas con el sistema y con el curso del tiempo resultaron ser fugazes, transitorias cambiuando de forma inesperadamente sin advertencia previa ”
    “el problema con la realidad liquida es tan difícil de predecir de como se desarrollara y reaccionara a nuevas situaciones , si uno no es capaz de pronosticar como se va a desarrollarno puede tomar las medidas de precaucion entoncs no se puede preparar los hechos los tomas desarpercibidos”
    “es como si todo estuviese patas arriba comparado a 150 o 200 años tiempo de la modernidad solida cuando todo parecía mas perdurable duradero mas solido ”
    Zygmunt Bauman supo relacionar Posmodernismo y Consumismo.
    Modernidad y Holocausto, Vida líquida, La cultura como praxis, La ambivalencia de la modernidad, El arte de la vida, El miedo líquido, son algunas de sus obras.

    En el comienzo del nuevo siglo, este pensador aporta un concepto clave para poder comprender la realidad actual al definir a nuestra época como líquida. Lo fluido es una sustancia que modifica su forma, que no permanece a lo largo del tiempo. Ese es el rasgo de nuestra modernidad que, en contraste con la del pasado, confronta al ser humano con nuevos desafíos que debe resolver a diario.
    La posibilidad de cambios instantáneos y la indefinición de nuestro mundo, llevaron a Bauman a crear la figura de la Modernidad Líquida. Esta analogía da una representación de cómo las formas sociales estables, que en otros tiempos eran un punto de referencia para organizar la vida, han perdido vigencia. El interés en las ideologías trascendentales ha decaído y las instituciones, la religión y la familia, incluyendo hasta lo que se espera del amor, se han vuelto menos rígidas y más indeterminadas. Las características de esta época son el pluralismo institucionalizado y la ambivalencia.
    Hubo un tiempo en el que la ocupación y el lugar del trabajo eran referentes con el que se daba sentido a la vida, pero los cambios en la economía han socavado esa estabilidad. Hoy los conceptos de trabajo y de comunidad son flexibles, en estado de incesante movilidad. El hombre líquido, sin permanencia ni seguridad, vive el momento y no planea a largo plazo.
    En el mundo globalizado los conceptos de tiempo y de espacio se comprimen. Dice Bauman que “el mundo está a nuestros pies” y es posible vivir experiencias usando más espacio y menos tiempo. A la vez, el hombre se ve obligado a ser dúctil y adaptable al cambio de rumbo constante, lo que lo deja excluido de una estructura de sostén y lo confronta a convivir en la incertidumbre.
    La libertad, junto con la variedad de opciones que se presentan, signan las costumbres de nuestra época. La modernidad liquida se distingue por el nomadismo del hombre de hoy que vive su vida como un turista cambiando de lugar de residencia a donde encuentre su mejor oportunidad. Y como la única constante es lo variable, también puede cambiar de cónyuge, de valores, de política y a veces hasta de orientación sexual.
    Las reflexiones de Bauman también afirman que aún cuando pareciera que la libertad hoy pudiera ejercerse fácilmente, cuando se conmueven los puntos de referencia permanentes, sobreviene un sentimiento de inestabilidad y falta de certeza.
    Cuando se desvanecen los referentes que sostenían alguna seguridad se afecta la confianza en sí mismo, así como también en el prójimo y la comunidad. Sin el soporte de la trama social y con la disolución de las tradiciones que garantizaban un contexto sólido, la precariedad y el miedo se tornan características de la Modernidad Líquida.
    Con sus 88
    años cumplidos su pensamiento sigue
    brindando sus contribuciones
    para el análisis del mundo globalizado y los cambios
    acelerados que se imponen al hombre de hoy.

    • Buenos días Jhonatan. Rescata algunos elementos conceptuales importantes para la temática propuesta como este:

      A la vez, el hombre se ve obligado a ser dúctil y adaptable al cambio de rumbo constante, lo que lo deja excluido de una estructura de sostén y lo confronta a convivir en la incertidumbre.
      Además se aprecia que ha revisado como estaba en la propuesta la “entrevista” a Bauman y ha sabido extraerle el sentido para el abordaje de la gtemática. En general bien. Puede usted ir un poco más allá pero efectivamente al menos se ha pronunciado en terminos propios y pesonales sobre la situación.

      Gracias.

      Atentamente

      Luis Miguel Arias

  17. I EXAMEN PARCIAL DE SOCIOLOGIA DEL TRABAJO

    ENSAYO
    Elaborado por: Rojas Corcino, Anggely Wendy

    MODERNIDAD LIQUIDA
    Zygmunt Bauman
    Ed.FCE.2000
    El autor se refiere con vida liquida a la vida individual o la clase de vida que cada sujeto lleva en la sociedad moderna, a la cual también denomina como liquida, haciendo alusión a las características que la definen: una rápida mutación de los sucesos, tanto así que las acciones no llegan a convertirse en hábitos o rutinas. Hoy en día, las cosas cambian fugazmente, por ende resulta casi imposible que éstas mantengan un ritmo, una forma y un rumbo constante en tiempo y espacio.
    En esta modernidad liquida, los límites aparecen muy marcados y los logros no generan beneficios a largo plazo. Lo nuevo pasa a ser antiguo en tan solo un instante y ya no sirve de nada evaluar los hechos antes de actuar debido a que en el momento de poner la experiencia en práctica la situación nos sorprende y se presenta totalmente modificada. Tampoco es posible realizar predicciones ni pronósticos, nada es fiable ni certero.
    La vida liquida se presenta como una sucesión de nuevos comienzos. Todo empieza de nuevo, todo el tiempo. Por ende, como seres humanos, debemos aprender que lo importante no es saber emprender nuevas actividades sino aprender a despegarnos con mayor facilidad de las cosas que nos rodean.
    Según el autor, esta vida está regida por principios de “deseabilidad” y esto quiere decir que nada puede durar más de lo que debe durar. El factor determinante en la vida de los seres tanto animados como inanimados es el tiempo que permanecen formando parte del sistema, y por ende, el tiempo que tardarán en ser eliminados del mismo.
    La solución posible ante este panorama no es querer aferrarse a todos los hechos y elementos que pasan por nuestra vida fugazmente sino aprender a soltarlos sin pena ni remordimiento. Como seres humanos, deberíamos aprender no solo a jugar un papel activo en el comienzo de las actividades que emprendemos sino también a ponerles punto final cuando sea necesario.
    La modernidad líquida como categoría sociológica es una figura del cambio y de la transitoriedad, de la desregulación y liberalización de los mercados. La metáfora de la liquidez –propuesta por Bauman intenta también dar cuenta de la precariedad de los vínculos humanos en una sociedad individualista y privatizada, marcada por el carácter transitorio y volátil de sus relaciones.
    El amor se hace flotante, sin responsabilidad hacia el otro, se reduce al vínculo sin rostro que ofrece la Web. Surfeamos en las olas de una sociedad líquida siempre cambiante incierta y cada vez más imprevisible, es la decadencia del Estado del bienestar.
    La modernidad líquida es un tiempo sin certezas, donde los hombres que lucharon durante la Ilustración por poder obtener libertades civiles y deshacerse de la tradición, se encuentran ahora con la obligación de ser libres asumiendo los miedos y angustias existenciales que tal libertad comporta; la cultura laboral de la flexibilidad arruina la previsión de futuro.
    La identidad se configura como una responsabilidad reflexiva que busca la autonomía del resto y la constante autorrealización y que, además, está abocada a la constante inconclusión debido a la falta de un telos en la modernidad tardía.
    Bauman al plantear la modernidad líquida, se refiere al proceso por el cual el individuo tiene que pasar para poder integrarse a una sociedad cada vez más global, pero sin identidad fija, y sí maleable, voluble. La identidad se tiene que inventar, que crear, se tiene que moldear máscaras de sobrevivencia. Llega a esta conclusión a partir del análisis histórico de los grandes cambios que ha experimentado la sociedad, en especial a partir de la lucha de clases, entre el proletariado y los dueños de los procesos de producción, a finales del siglo XIX, el desintegra miento de las sociedades colectivas para dar paso a la individualidad en términos de ciudadanía, los cambios vertiginosos que ha provocado la globalización y el imperialismo comercial de los monopolios en contubernio con los gobiernos neoliberales, el resurgimiento de la alteridad (movimientos indígenas), feminismo, la lucha arcaica en medio oriente, el crecimiento exponencial de la población mundial, hasta llegar a la era de las TICs, donde más se observa la problemática de la identidad en la modernidad líquida.
    También nos menciona que la modernidad líquida es un tiempo sin certezas. Sus sujetos, que lucharon durante la Ilustración por poder obtener libertades civiles y deshacerse de la tradición, se encuentran ahora con la obligación de ser libres. Hemos pasado a tener que diseñar nuestra vida como proyecto y performance. Más allá de ello, del proyecto, todo sólo es un espejismo. La cultura laboral de la flexibilidad arruina la previsión de futuro, deshace el sentido de la carrera profesional y de la experiencia acumulada. Por su parte, la familia nuclear se ha transformado en una “relación pura” donde cada “socio” puede abandonar al otro a la primera dificultad. El amor se hace flotante, sin responsabilidad hacia el otro, siendo su mejor expresión el vínculo sin cara que ofrece la Web. Las Instituciones no son ya anclas de las existencias personales. En decadencia el Estado de bienestar y sin relatos colectivos que otorguen sentido a la historia y a las vidas individuales, surfeamos en las olas de una sociedad líquida siempre cambiante incierta y cada vez más imprevisible.
    ¿Quién soy? Esta pregunta sólo puede responderse hoy de un modo delirante, pero no por el extravío de la gente, sino por la divagación infantil de los grandes intelectuales. Para Bauman la identidad en esta sociedad de consumo se recicla. Es ondulante, espumosa, resbaladiza, acuosa, tanto como su monótona metáfora preferida: la liquidez. ¿No sería mejor hablar de una metáfora de lo gaseoso? Porque lo líquido puede ser más o menos denso, más o menos pesado, pero desde luego no es evanescente. Sería preferible pensar que somos más bien densos como la imagen de la Espuma que propone Sloterdijk para cerrar su trilogía Esferas, allí con la implosión de las esferas– se intenta dar cuenta del carácter multifocal de la vida moderna, de los movimientos de expansión de los sujetos que se trasladan y aglomeran hasta formar espumas donde se establecen complejas y frágiles interrelaciones, carentes de centro y en constante movilidad expansiva o decreciente.
    Las sociedades posmodernas son frías y pragmáticas. Si bien hay expresiones ocasionales de solidaridad estas obedecen a lo que Richard Rorty llamó una “esperanza egoísta común”. Piénsese, por ejemplo, en lo que ha sucedido en España después del terrible atentado en Madrid. La nación solidarizó con las víctimas. Fue una reacción mucho más “sensible” que la de los americanos después del 11-S. Ellos expresaron miedo y reaccionaron de manera individualizada, cada cual portaba la foto de su familiar o amigo fallecido. Aquí, en cambio, todos sintieron que una bomba contra cualquiera era una bomba contra ellos mismos, una bomba contra cualquiera de “nosotros”. Ese “nosotros” ampliado que se transforma en una empatía egoísta es la base de la “esperanza egoísta común”, una peculiar clase de ética de mínimos.

  18. MODERNIDAD LIQUIDA
    Zygmunt Bauman
    Ed.FCE.2000
    SOCIOLOGIA DEL TRABAJO

    ENSAYO

    • OBJETIVO:
    Analizar y describir el significado, valor y proceso del trabajo mediante el progreso y la confianza que la humanidad le da a través de la historia, hasta la actualidad.

    • JUSTIFICACION:
    El presente ensayo pretende darle una apreciación crítica a la concepción del trabajo como una fuente de vida del hombre ya que lo ayudara a explotar sus propias capacidades y así poder superar la pobreza.

    • DELIMITACION:
    El presente trabajo está realizado enfocando el desarrollo del trabajo en los tiempos de la modernidad tomando como referencia a algunas ciudades de España. Mediante el texto de la modernidad liquida de ZYGMUNT BAUMAN. ED: FCE. 2000.

    El progreso y la confianza con la historia:El progreso no representa ninguna cualidad de la historia sino la confianza del presente en sí mismo. Dándonos a entender que el significado de progreso está construido a partir de la conjunción de dos creencias íntimamente ligadas que “el tiempo esta de nuestra parte” y que “somos nosotros quienes hacemos que las cosas sucedan”.
    el romance de la modernidad con el progreso –con una vida que puede ser “trabajada” para que resulte más satisfactoria de lo que es; lo que hacen los hombres y mujeres de la modernidad es una tarea, no algo dado, y una tarea siempre incompleta que reclama cuidados incesantes y esfuerzos renovados. La condición humana en la modernidad liquida o el capitalismo liviano ha exaltado aún más el modo de vida de cada uno de nosotros.
    Entonces el trabajo se ha ganado con justicia una función clave, incluso decisiva, en la moderna aspiración a subordinar, doblegar y colonizar el futuro para reemplazar el caos por el orden, y la contingencia por una secuencia predecible de acontecimientos.
    Por ello se le han atribuido muchas virtudes y efectos benéficos, como por ejemplo el incremento de la riqueza y la eliminación de la pobreza dejando a la especie humana a cargo de su propio destino. Contribuyendo a la auto superación moral y a la elevación de todos los niveles éticos de la sociedad.
    La naturaleza del progreso, que supo ser acumulativa y de largo plazo; en una vida regida por el principio de la flexibilidad, las estrategias y los planes de vida solo pueden ser de corto plazo. El cual fue transmitido por lo nómades a los sedentarios.
    Del universo de la construcción del orden y del control del futuro, el trabajo se desplazado al ámbito del juego; ya que el acto de trabajar se parece más a la estrategia de un jugador que se plantea modestos objetivos a corto plazo, ocupándose de un obstáculo a la vez.
    Por ello el trabajo ha perdido la centralidad que le fue asignada en la era de los valores dominantes de la era de la modernidad sólida y el capitalismo pesado. Y ha adquirido un significado mayormente estético. Se espera que resulte gratificante por y en sí mismo, y no por sus genuinos o supuestos efectos sobre nuestros hermanos y hermanas de la humanidad o sobre el poderío de nuestra nación y menos aún sobre el bienestar de las generaciones futuras.
    El ascenso y la caída de la mano de obra:De acuerdo con el Oxford English Dictionary, el primer uso del término “mano de obra” como “esfuerzo físico orientado al abastecimiento de las necesidades materiales de la comunidad” (1776).
    Un siglo más tarde, llego a significar además “el cuerpo total de trabajadores y operarios” que toman parte en esa producción, y poco después también a los sindicatos y demás organismos que unieron ambos significados, y le dieron forma de una problemática política y un instrumento de poder.
    Karl Polanyi toma la idea de Karl Marx: el punto de partida de la gran transformación que dio nacimiento al nuevo orden industrial fue el divorcio entre los obreros y las fuentes de su sustento, la producción y el intercambio dejaron de ser inscriptos dentro de un modo de vida más general, indivisible y más abarcador, y entonces fueron creadas las condiciones para que la mano de obra (junto con la tierra y el dinero) fuera considerada meramente una materia prima y tratada como tal.
    De acuerdo con la imagen preindustrial de la riqueza, la “tierra” era una totalidad de ese tenor-incluyendo a quienes araban y cosechaban-.
    HENRY FORD que declaro que la historia es una pavada que nosotros no queremos tradición y “que queremos vivir en el presente, nos importa un bledo la historia que no sea la que hacemos hoy” entonces cierto día duplico los salarios de sus operarios, aduciendo que quería que sus operarios compraran sus autos. Este modelo fijo un nuevo orden racional dentro de la tendencia universal.

    Del matrimonio a la convivencia:La incertidumbre actual es una poderosa fuerza de individualización: divide en vez de unir, los miedos, ansiedades y aflicciones deben ser sufridos en soledad. Cuando la lealtad mutua y el compromiso tienen pocas posibilidades de brotar y echar raíces.
    El capital se soltó de la dependencia que lo ataba al trabajo gracias a una libertad de movimientos impensable antaño incluso para aquellos “propietarios invisibles” de la tierra.
    En la práctica esto significa bajos impuestos, escasas o nulas regulaciones, y por sobre todas las cosas “flexibilidad laboral”
    Robert Reich sugiere que las personas actualmente insertas en la actividad económica pueden ser divididas en cuatro grandes categorías:
    Los manipuladores de símbolos: gente que inventa ideas; los encargados de la reproducción del trabajo (educadores y diversos funcionarios del estado benefactor): personas encargados de brindar “servicios personales”, y por último los trabajadores rutinarios.

    CONCLUSIONES:
    • el trabajo se ha ganado con justicia una función clave, incluso decisiva, en la moderna aspiración a subordinar, doblegar y colonizar el futuro para reemplazar el caos por el orden.

    • la naturaleza del progreso, que supo ser acumulativa y de largo plazo; en una vida regida por el principio de la flexibilidad, las estrategias y los planes de vida solo pueden ser de corto plazo. el cual fue transmitido por lo nómades a los sedentarios.

    • el punto de partida de la gran transformación que dio nacimiento al nuevo orden industrial fue el divorcio entre los obreros y las fuentes de su sustento, la producción y el intercambio.

    • Henry Ford que declaro que la historia es una pavada que nosotros no queremos tradición y “que queremos vivir en el presente, nos importa un bledo la historia que no sea la que hacemos hoy” entonces cierto día duplico los salarios de sus operarios, aduciendo que quería que sus operarios compraran sus autos. este modelo fijo un nuevo orden racional dentro de la tendencia universal.
    • El capital se soltó de la dependencia que lo ataba al trabajo gracias a una libertad de movimientos impensable antaño incluso para aquellos “propietarios invisibles” de la tierra.
    • El trabajo es un elemento fundamental para el desarrollo de las capacidades del hombre y por intermedio de ello lograr todas sus aspiraciones.
    ELABORADO POR:
     JAVIER CHAVEZ, YULEY MALU
     ORTEGA BELTRAN, CINDY CECILIA
    SOCIOLOGÍA VII CICLO

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